Las chimeneas, entre el calor y el riesgo

Emergencias alerta de que son la causa de dos de cada diez incendios urbanos. Aconseja realizan un buen mantenimiento antes de la llegada del frío

Fuego en el interior de una chimenea.Fuego en el interior de una chimenea
Fuego en el interior de una chimenea

Redacción

La chimeneas queman hogares. Con la llegada del frío, los siniestros por incendios aumentan. Según datos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (Sepa), el año pasado se registraron en Asturias 572 incendios en inmuebles residenciales, de que 103, un 18,01%, tuvieron como origen una chimenea. La mayor parte de estas emergencias tuvieron lugar durante los meses de invierno. En enero, por ejemplo, se contabilizaron 31 siniestros de este tipo y en marzo y diciembre 20, en cada mes. La razón más frecuente por la cual se producen incendios asociados al uso de chimeneas en viviendas es la falta de limpieza. El Sepa aconseja realizar una labor de mantenimiento antes de que caigan las temperaturas.

Emergencia explica que por el conducto de la chimenea asciende el humo y demás residuos generados por la combustión, creando en las paredes una capa residual altamente combustible. Aconseja evitar quemar plásticos y productos que contengan este material o pvc. Los humos que producen contienen partículas que se adhieren especialmente a sus  paredes  aumentando notablemente la combustión con el calor. La normativa Europea en general recomienda la limpieza en viviendas una vez al año y por parte de un profesional en esta materia.

Esa limpieza del tiro resulta fundamental tanto para las chimeneas tradicionales como las más modernas insertables, aquellas donde se sustituye el interior de ladrillo refractario por un aparato de hierro fundido que o lleva turbinas o ventiladores o constan simplemente de una cámara con una  gran capacidad calorífica. Este tipo de estructuras, instaladas habitualmente en casas de nueva construcción o recién restauradas, están detrás de buen número de siniestros. Debido a las altas temperaturas que pueden llegar a alcanzar, una deficiente instalación -de los equipos eléctricos que las acompañan,  de los acumuladores  o conductos de calor,...- pueden ocasionar graves daños personales y materiales.

Emergencias insiste en realiza tareas de prevención. Afirma que una adecuada revisión resulta fundamental para evitar incendios en el hogar. Recuerda que nunca hay que salir de la vivienda o irse a dormir sin haber apagado correctamente la chimenea. «Basta una chispa para provocar un siniestro», explica. «No coloque muebles, ropa o cortinas cerca de ellas y no tire rescoldos o cenizas calientes a la basura», recomienda.

Electricidad y gas

Otro foco de incendios en invierno son las estufas y los calefactores eléctricos. También en este caso, el Sepa explica que deben tener el mejor mantenimiento posible, con los quemadores limpios y el cableado en estado óptimo. Una deficiente  instalación eléctrica, o un mal uso, como la sobrecarga de enchufes con multiplicadores,  el uso de conexiones que no estén normalizadas  o no desconectar los aparatos eléctricos después de usarlos son un riesgo grave de incendio. Lo mismo sucede con el gas, que usa para calentar las casas o para cocinar. Cualquier fuga puede generar un incendio con la más mínima chispa. «Muchos de los siniestros de incendio en casas se producen de noche, mientras toda la familia está durmiendo. Estos son los más peligrosos», recuerda.

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