La gestora socialista comienza la purga en el Congreso y releva a dos diputados que votaron no a Rajoy

Zaragoza, del PSC, y Pons, del PSOE balear, pierden la presidencia y portavocía de la Comisión para la UE


MAdrid / La Voz

La ruptura de la disciplina de voto en la investidura de Mariano Rajoy no les saldrá gratis a los 15 diputados del PSOE que desobedecieron la orden de abstenerse. Ni en término económicos, porque todos deberán abonar multas de entre 200 y 600 euros, ni en términos políticos. La purga de los díscolos comenzó este miércoles con el relevo de los dos parlamentarios socialistas que ocupaban en la pasada legislatura la presidencia y la portavocía de la comisión Mixta para la Unión Europea en el Congreso, José Zaragoza, del PSC y Pere Joan Pons, del Partido Socialista de Baleares, respectivamente, que serán sustituidos por Soraya Rodríguez y por el diputado Eduardo Madina.

Tanto Zaragoza como Pons aspiraban a revalidar sus cargos en el Congreso. Pero ahora, sus puestos los ocuparán dos diputados alineados con la actual gestora del partido y que ya tuvieron importantes responsabilidades en la época de Alfredo Pérez Rubalcaba. Soraya Rodríguez fue portavoz parlamentaria y Madina, uno de los nombres que suena como nuevo líder del PSOE, fue secretario general del Grupo Socialista entre el 2009 y el 2014.

Con toda probabilidad, el resto de diputados que rompieron la disciplina de voto serán apartados de los puestos que ocupaban en el las comisiones y en el propio grupo parlamentario. Entre estos últimos se encuentran la diputada del PSC, Meritxell Batet, y la del PSOE de Baleares, Sofía Hernanz. La gestora socialista tomará esas decisiones hoy mismo, tras la reunión en la que se reordenará el grupo parlamentario, aunque es posible que alguno de los que votaron no a Rajoy conserve su cargo. Otra de las que puede ser represaliada también es la aragonesa Susana Sumelzo, que perdería su condición de portavoz en la Comisión de Cooperación.

Al margen, la gestora estudia la posibilidad de abrir un expediente disciplinario a los afectados, aunque en este caso se topa con la dificultad de que no tiene jurisdicción sobre los siete diputados del PSC y tampoco sobre las dos independientes que también rompieron la disciplina de voto, Margarita Robles y Zaida Cantera. Estas dos últimas perderán también con toda probabilidad la presidencia de la Comisión de Justicia, en el caso de la exmagistrada, y la portavocía adjunta en la de Defensa, en el de la exmilitar.

El exsecretario de Organización con Pedro Sánchez, César Luena, criticó estas decisiones: «¿Esto es coser?», se preguntó, en referencia a la expresión utilizad por la presidenta andaluza, Susana Díaz. Los dos relevados, Joan Pons y José Zaragoza, eludieron la polémica, a pesar de su evidente malestar. El primero dijo que se sentiría satisfecho si fueran los únicos que pagaran los «platos rotos», y el segundo que daría por «bien empleado» su relevo «si esto es bueno para la relación entre el PSC y el PSOE».

La independiente Margarita Robles, que fue número dos por Madrid, dio por hecho también su relevo y señaló que «la gestora va a quitar presidencias y portavocías a quienes votamos no [a Rajoy] en conciencia». Desde su cuenta de Twitter, el exsecretario general, Pedro Sánchez pidió clemencia para los críticos con la línea oficial. «Por la unidad, no ahondemos en la fractura que sufre el PSOE», reclamó.

Dimite el secretario general del PSOE de Canarias

El líder de los socialistas canarios desde que, en el 2010, sustituyera a Juan Fernando López Aguilar en un congreso extraordinario, José Miguel Pérez, presentó ayer su dimisión como secretario general. Pérez manifestó que hace dos años que había decidido no continuar al frente de la formación y explicó que su marcha obedece a asuntos personales y a su intención de volcarse en su labor como profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

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