Los profesores asturianos se sienten desamparados en el aula

S.D.M. REDACCIÓN

ASTURIAS

El presidente de ANPE en Asturias, Gumersindo Rodríguez, y la coordinadora del Defensor del Docente, Montserrat Fernández..El presidente de ANPE en Asturias, Gumersindo Rodríguez, y la coordinadora del Defensor del Docente, Montserrat Fernández.
El presidente de ANPE en Asturias, Gumersindo Rodríguez, y la coordinadora del Defensor del Docente, Montserrat Fernández.

El Defensor del Docente de ANPE denuncia que no encuentran respaldo en la dirección de los centros ni en la Inspección cuando se enfrentan a situaciones de conflicto

01 dic 2016 . Actualizado a las 17:47 h.

«Mientras guardaba algo en el armario le lanzaron un papel y le pegaron un chicle en el pelo. Después de sufrir algo así, cómo consigue un profesor recuperar el respeto de la clase». Reflexiona en voz alta Gumersindo Rodríguez, presidente de ANPE-Asturias después de presentar los datos del Defensor del Docente correspondientes al curso pasado. Esta figura del defensor asesora y arropa a los profesionales que lanzan una llamada de socorro por los problemas que viven en el centro, ya sea con alumnos, padres, compañeros o equipos directivos. El servicio atiende decenas de llamadas al año, aunque no todas cristalizan en casos. El curso pasado tramitó un total de 28 expedientes, una cifra inferior a la de un año antes y similar a las de los dos anteriores. No parece muchas entre un colectivo de 11.000. Pero Rodríguez recuerda que son solo la punta del iceberg y que es necesario que las administraciones tomen cartas en el asunto. Además, el descenso puntual no se traduce en una reducción de la conflictividad.

La experiencia del Defensor del Docente sirve para ver tendencias. En los últimos años crecen las quejas en Infantil, bajan en Primaria y se mantienen en Secundaria. En Infantil, con niños de tres a seis años, encuentran básicamente dos problemas: el comportamiento de los padres y los alumnos sin límites y sin respeto a la autoridad. Por primera vez, se han registrado denuncias procedentes de conservatorios de música. Aumenta, además, la sensación de desamparo de los maestros y profesores. Por una parte, sienten que la conflictividad que sufren tienen que resolverla en solitario, sin el respaldo de los departamentos, la dirección ni la Inspección. También han constatado más tensiones con los equipos. Gumersindo Rodríguez, que presentó los datos con la coordinadora del servicio del Defensor, Monserrat Fernández, achaca estas últimas tendencias a los recortes en los programas educativos de apoyo y compensación, al incremento de los alumnos por aula y a la reducción de recursos materiales que redunda en un deterioro de la calidad. El 57% de los docentes asturianos no se ven apoyados por los equipos directivos ante situaciones que dificultan el desarrollo normal de la clase.

¿Cuáles son esas situaciones? Varían en función de la etapa educativa y de la edad de los estudiantes pero existen unas líneas generales. Sufren acusaciones falsas, conductas agresivas, enfrentamientos con los padres y situaciones humillantes. La consecuencia profesional es que no pueden mantener la disciplina en el aula. La factura personal se traduce en cuadros de ansiedad, diagnósticos de depresión y bajas médicas. ANPE destaca, como dato curioso, que de todos los casos que conoce solo el 7% ha llegado a la administración a través de la Inspección Educativa. A su juicio, esto revela la falta de cauces reales para gestionar la conflictividad en los centros y para ofrecer soluciones.