¿Qué espera es tolerable en la sanidad pública asturiana?

Susana D. Machargo REDACCIÓN

ASTURIAS

Pacientes en la sala de espera del HUCA
Pacientes en la sala de espera del HUCA

El Principado ultima el decreto que regulará unos tiempos máximos de espera. Cuando se superen, derivará a centros concertados. Partidos políticos y colectivos de pacientes presentan alegaciones para exigir más transparencia y participación

11 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Qué es una espera tolerable en la sanidad pública? ¿Qué mecanismos tienen los pacientes a su alcance para exigir a la administración el cumplimiento de unos plazos asumibles para pasar por quirófano o someterse a una prueba? La Consejería de Sanidad ultima un decreto de garantías en el que se regula un tiempo máximo de acceso a las prestaciones sanitarias del Servicio de Salud del Principado (Sespa). Esa legislación incluye la apertura de un registro de demanda asistencial, establece topes por especialidades o test diagnósticos, estructura nuevos órganos de control y promete derivaciones a centros concertados cuando sea incapaz de cumplir. La norma no acaba de convencer a partidos políticos y colectivos ciudadanos y de pacientes que están presentando alegaciones durante el trámite de información pública. Exigen más transparencia y participación, además de los recursos suficientes para poder prestar una atención de calidad.

¿Qué es entonces, para ellos, una espera tolerable? Carlos Ponte, portavoz de la plataforma por la Defensa de la Sanidad Pública Asturiana, explica que no hay una respuesta exacta, con una cifra matemática. Depende de los recursos, del momento, del volumen de pacientes. El Principado parte de una situación crítica, con unas listas rebosantes de pacientes y con demoras incluso superiores a los seis meses, la línea máxima que hacer saltar las alertas. Ponte señala que con este delicado punto de partida, las esperas tolerables pueden ir reduciéndose de forma escalonada pero siempre con la idea de llegar a un punto razonable. Lo que Ponte y el resto de colectivos que presentaron alegaciones consideran irrenunciable es la transparencia y la participación. Si se aprueba un decreto es para cumplirlo, para publicar las listas de espera completas y para buscar soluciones reales cuando se detecten problemas.

El decreto

La Consejería de Sanidad reconoce en el preámbulo del decreto la necesidad de «avanzar en la planificación y ordenación de la respuesta asistencia, con el objetivo de acortar los tiempos de respuesta en el proceso de diagnóstico y tratamiento». Asume que es preciso disponer de «un único registro de pacientes» que permita garantizar la calidad. Esta perspectiva integral incluye el fomento de la participación informada de los pacientes en las decisiones relacionadas con su salud y la de los profesionales.