El camino cegado de la gestación subrogada en Asturias

Raúl Álvarez

ASTURIAS

La iniciativa por la legalización de los vientres de alquiler topa con la escasez de defensores declarados de esa opción en la comunidad autónoma

03 jul 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Difícilmente habrá un punto medio en una discusión en la que los bandos enfrentados ni siquiera están de acuerdo en los términos del debate. Para unos, la gestación subrogada es un medio de que una mujer lleve a término el embarazo que otras personas no pueden lograr. Para otros, esa idea es un eufemismo. Prefieren seguir usando la expresión vientre de alquiler y considerando que recurrir a esa práctica atenta contra la libertad de la mujer y comercializa su cuerpo. La intensidad de la controversia ha aumentado en los últimos meses. Los artículos al respecto se han incrementado en los medios de comunicación y el asunto ha dado el salto a la agenda política. El PSOE se declaró contrario a la subrogación en su reciente congreso y Ciudadanos ha presentado esta semana una propuesta en el Congreso de los Diputados para legalizarla, lo que ha causado reacciones en contra de Izquierda Unida y Podemos. En Asturias, por el momento, la polémica no ha prendido en la sociedad por falta de voces declaradas a favor de derogar la prohibición.

«Se necesita un debate mucho mayor para llegar a conclusiones. Nos falta mucha información y gran parte de la que circula está sesgada», considera Yosune Álvarez, coordinadora de Xega, el colectivo asturiano de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales. Para empezar, cree que hace falta despejar un error de percepción que, magnificado a veces por la presentación del debate en los medios, presenta la legalización de la gestación subrogada como un objetivo ligado al movimiento LGBT+. «Hay mucha visibilización, quizá porque se habla más de los casos de artistas famosos, y parece que todo el colectivo va detrás. Pero lo cierto es que el 98% de las gestaciones subrogadas se llevan a cabo por petición de parejas heterosexuales. En Asturias, desde luego, no lo movemos. Para nosotros no es una prioridad. No nos vamos a enfrentar con los grupos feministas por ello», apunta.

Las cifras son difíciles de ponderar. Como la gestación subrogada es ilegal en España, ningún organismo público elabora estadísticas oficiales, de manera que los únicos números disponibles son las estimaciones de los defensores de su regulación y de las asociaciones de familias que han recurrido a ella en el extranjero. Según sus cálculos, cada año nacen entre 800 y 1.000 niños de padres españoles gracias a esa técnica.