«Cuesta ir por delante con el título de la lucha por la igualdad pero pienso seguir haciéndolo»

La motorista ovetense Judith Obaya atravesará el Sáhara corriendo y espera ser la primera persona en lograrlo

Judith Obaya durante su recorrido en motocicleta a través del Sáhara
Judith Obaya durante su recorrido en motocicleta a través del Sáhara

Redacción

Judith Obaya (Villaviciosa, 1968) lleva media vida recorriendo el mundo con su motocicleta «Tola». En el años 2013 emprendió su primer gran viaje y logró su primer hito: se convirtió en la primera piloto en recorrer 27.000 kilómetros bordeando los 20 mares europeos durante 50 días a lomos de su preciado vehículo. Y desde entonces no ha hecho más que superarse. Organización y constancia son las claves para que esta policía local y madre de dos hijos haya logrado convertirse en la primera mujer en atravesar el Sáhara Occidental en motocicleta con total autonomía y la primera en cruzarlo en bicicleta fuera de la carretera. Siempre abanderando la lucha por la igualdad de las mujeres tanto en el trabajo como en el deporta y denunciando la violencia machista. Pronto le espera otra nueva aventura: atravesar el Sáhara corriendo y convertirse así en la primera persona en llevarlo a cabo.

- ¿En qué momento se planta y una y toma la decisión de asumir este tipo de aventuras?

- En realidad fue en el viaje de los 20 mares, antes no me había planteado nada tan exagerado. Surgió por casualidad y de forma imprevista. Me plantee ir a hacerlo y salió bien, era la primera vez que tenía patrocinadores. A partir de ahí empecé a hacer el trabajo de publicidad que se requiere en estos casos  y así es que ahora 5 años después esto se ha hecho tan grande que ya no hay forma de pararlo. 

- Ya has recorrido varias veces el Sáhara y has logrado dos hitos: Primera piloto femenina en atravesar el Sáhara Occidental en motocicleta con total autonomía y la primera en cruzarlo en bicicleta fuera de la carretera.

- Así es, aunque ya lo había recorrido varias veces en coche con anterioridad. Ambos fueron muy duros pero aún así sigo visitándolo cada poco, realizando etapas distintas para conocerlo al completo. Ahora lo recorreré corriendo.

- ¿Por qué el Sáhara?

- No lo se. Dicen que o te gusta mucho al primera vez o no vuelves. A mí me tuvo que gustar porque desde luego si hay un sitio al que quiero volver cada vez es ahí. La gente, el paisaje, lo distinto que es... También el hecho de que me ponga las cosas difíciles y me exija, porque requiere una disciplina total y absoluta.

Judith Obaya durante su recorrido en bicicleta a través del Sáhara
Judith Obaya durante su recorrido en bicicleta a través del Sáhara

- ¿Tal vez tenga que ver con el hecho de superarse a uno mismo?

- Sí. Soy así, me exijo muchísimo día a día en todos los aspectos, soy muy exigente conmigo misma. Y sin quererlo me exigí cada vez más inconscientemente. Yo tengo la intención de recorrerlo cada año de una forma diferente si es que puedo. Le he cogido esa dinámica, aun queriendo hacer otras cosas, pero si es un sitio al que me gusta volver y buscar todas sus posibilidades.

- Teniendo en cuenta las condiciones con las que viajas y la dificultad de estos retos, ¿se hace muy difícil viajar sola?

- No, para nada. Yo creo que eso es cuestión de la determinación de cada uno, de como nos sentimos y nos enfrentamos a las cosas nuevas o diferentes. No es complicado, no hay nada raro ahí fuera, nunca me he encontrado con nada peligroso. En todos los sitios tienes que guardar un poco las distancias y saber dónde te metes. De verdad pienso que el que no se enfrenta solo a un viaje es porque no quiere, no por ningún miedo ni porque pueda haber algo ahí fuera.

- ¿En qué consiste tu nueva aventura?

- Serán 1775 kilómetros campo a través totalmente, fuera de carretera y cruzando desde la frontera natural que divide Marruecos y el Sáhara Occidental hasta casi la frontera con Mauritania en la costa, en el sur. Los haré todos corriendo. Serán 47 días allí dentro, 42 de ellos corriendo con alguna etapa de 50 kilómetros, otras de 30, pero la media está fijada en unos 45 diarios.

-¿Cómo se entrena una para este tipo de retos?

- Es difícil, yo ya llevo casi año y medio preparándome. Por suerte encontré a Fernando Azurmendi, un preparador físico estupendo y gracias a él creo que será posible porque la verdad es que el plan de entrenamiento yo no me lo hubiera planteado para nada. Yo pensaba que sería simplemente correr pero no, es mucho más. Estudias todo, el clima, la comida, la ropa, el agua que bebes... Cada detalle cuenta. Es un estudio continuo para que allí abajo este todo bien controlado para que no haya ninguna sorpresa. Ya me planteo que hasta durmiendo puedo hacer los kilómetros si pienso en cada momento lo que necesito. Es una disciplina muy grande porque desde que te levantas hasta que te acuestas tienes que seguir unos horarios.

- A parte de llevar a cabo todas estas aventuras también eres policía. Una afición y un empleo aún muy ligados al género masculino. ¿Qué se siente siendo mujer en estos ámbitos?

- Las cosas ya han cambiado mucho. SI he de comparar cómo eran las cosas cuando entré en la Policía hace 21 años a cómo son ahora el cambio ha sido brutal. Recuerdo que cuando salía a trabajar a la calle lo mas suave que te decían era «vete a fregar platos». Era una época complicada donde las mujeres todavía se veían poco con uniforme en la calle. Era difícil, tenías que tener mucha sangre fría para continuar con tu trabajo y no enfadarte. En la moto pasó lo mismo, era rarísimo, sin embargo ahora ya nos ven de otra manera. Siguen faltando cosas y sigue habiendo mucho trabajo que hacer pero creo que en lo mío se ha avanzado mucho y espero que cambie cada vez más. Y son lo medios de comunicación lo que tienen una gran baza que jugar, son imprescindibles.

- También eres madre. ¿Alguna vez has sentido que te juzgaran por tu trabajo o tus aficiones teniendo dos hijos?

- Encontré reacciones muy diversas, por un lado los que me decían «con esta edad, siendo madres, ¿a dónde vas? ¿qué vas a conseguir?», sin ir mucho más lejos cuando realicé la travesía en bici muchos me decían que no sería capaz a mi edad. Pero por otra parte había mucha gente que me apoyaba y me decía que lo conseguiría seguro. Lo uno compensa lo otro. Es el apoyo el que te ayuda a continuar, hay gente que tiene fe en tí y eso es importante.

- En 2017 ascendiste el Mulhacén corriendo y dedicaste el reto a la lucha contra la violencia machista. Hiciste lo mismo durante tu recorrido en bicicleta por el Sáhara. ¿Qué papel cree que juega una mujer como tú e n la visibilización de una realidad tan dura como ésta?

- Yo pienso que soy un granito más de arena de los que estamos peleando. A lo mejor es poca cosa pero es mi forma de hacerlo, mi modo de llamar la atención sobre el tema. Es curioso que en 2017 cuando buscaba patrocinio para recorrer el Sáhara el bicicleta y en dossier ponía que luchaba por el fin de los malos tratos me haya encontrado mucha negatividad. Contestaciones como «yo no me meto en política» o «mis clientes pueden verse ofendidos» me decepcionaron enormemente porque encontré ese freno. ¿Cómo algo que es un problema puede ser un freno a la hora de encontrar un patrocinio o un apoyo? Ahora he decidido cambiar un poco el mensaje que quiero transmitir y lo enfoco a la igualdad de la mujer en el deporte. Igualmente sigue chocando y sigue siendo un tema en el que mucha gente no se quiere meter ,aunque me parece una tontería. Ahora con el «boom» que hay a nivel mundial parece que es una ayuda pero así todo cuesta ir con ese título por delante y pienso seguir haciéndolo. Me he planteado que tengo una hija y, aunque no es deportista, me gustaría que tuviera las cosas más fáciles y para ella y para todas las demás pienso seguir luchando por la igualdad de la mujer.

- ¿Próximo reto que superar?

- El próximo lleva planteado desde hace dos o tres años y consiste en llegar al estrecho de Bering en moto. Llegar allí es hacerlo sobre hielo, más de 4000 kilómetros dentro del  circulo polar ártico, muchos días de viaje dentro de la oscuridad total porque allí son fechas en las que es de noche continuamente y rodaremos a -50 grados. Es un reto que nos propusimos mi compañero de quipo José Manuel Barrós y yo y está totalmente estudiado pero con la cantidad de apoyo que necesita todavía habrá que esperar. También hay otros 15 retos que estoy estudiando y que espero realizar uno detrás de otro.

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