La «guerra civil» del Club de los Viernes: despiden al vicepresidente y se niega a entregar las claves de sus cuentas

Juan M. Arribas

ASTURIAS

Homenaje a Melquiades Álvarez de El Club de los Viernes.
Homenaje a Melquiades Álvarez de El Club de los Viernes.

15 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Nacido en Oviedo a comienzos del nuevo siglo, el Club de los Viernes aspiraba a convertirse en el think tank de referencia del liberalismo en España aunque en la práctica ha derivado en una plataforma de difusión de ideas y estrategias de guerra cultural de extrema derecha, en ocasiones sin hacerle ascos a la propagación de bulos, y mucho más cercano a las tácticas de la alt right trumpista de EEUU que a cualquier tradición liberal europea. Uno de sus principales dirigentes asturianos en el inicio de su andadura, Ignacio Blanco, se sienta hoy en la Junta General como portavoz de Vox.

La oficialidad del asturiano, o la igualdad de derechos de los transexuales, por sus vínculos con Hazte Oír, se han ido sumando a la lista de enemigos del Club de los Viernes junto a cualquier tipo de regulación social y protección laboral. El escándalo y la hipérbole suelen caracterizar sus pronunciamientos en redes sociales. Pero la fragmentación de los partidos de derecha en España ha terminado por afectar también al colectivo, que vive una pequeña «guerra civil» con acusaciones cruzadas de gestión opaca de sus cuentas y que se ha saldado con la destitución de su vicepresidente y una batalla de spam en los correos electrónicos.

El ahora exvicesepresidente, Ricardo Parente, fue destituido por la junta directiva del Club de los Viernes acusado de «acumular una deuda con el Club y una opacidad en las cuentas» y además se afirma que «su comportamiento con otros miembros y socios era extremadamente hostil e incómodo, lo que hizo que incluso algunos de los miembros fundadores del Club se fueran apartando debido al mal clima creado por Ricardo». También fue expulsado del club en una decisión unánime de su dirección.