La palabra del año


Para los diccionarios de Oxford, la palabra internacional del año es post-truth, algo así como post-verdad. La definición, según los responsables de la designación, viene siendo la siguiente: «Que denota o se refiere a circunstancias en las que los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública que los llamamientos a la emoción y a las creencias personales». El uso de post-truth se ha incrementado un 2.000 % este año gracias al referendo del brexit y a las elecciones estadounidenses. De hecho, en otras ocasiones los sabios de América y del Reino Unido eligieron vocablos diferentes. Pero el 2016 los ha unido. Los que alberguen dudas sobre el significado pueden repescar la fotografía en la que Donald Trump y Nigel Farage posan delante de aquella puerta dorada que ya nadie podrá olvidar. Sí, es eso.

Al parecer, en esta clasificación estuvo a punto de triunfar alt-right, derecha alternativa. El término fue detectado por primera vez en el 2008 por los radares de Oxford y se aplica a «un grupo ideológico con puntos de vista extremadamente conservadores o reaccionarios, caracterizados por el rechazo a la política dominante y por el uso de los medios on-line para difundir deliberadamente contenidos polémicos». Los que todavía no lo tengan muy claro pueden consultar las aventuras del intrépido Stephen Bannon, jefe de estrategia y consejero principal de la Administración Trump. La alt-right hecha carne.

La palabra del año en el 2014 fue vapear. Y en el 2015 ni siquiera fue una palabra, fue un emoji. ¿Qué ocurrirá en el 2017? Sinceramente, hay momentos en los que se agradecen el silencio y la hoja en blanco.

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