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- Te veo contento, profesor.

- Es que me han dado otro sexenio de investigación.

- ¿Y eso es importante?

- Hombre, estoy en un grado alto de excelencia en el área de economía aplicada.

- Y, ¿qué estudiáis en economía aplicada?

- La realidad, aplicando los métodos de la ciencia económica para entender lo que pasa.

- A propósito, ¿esta crisis de ahora es como la del 29?

- No sabría qué decirte. Yo soy más de la coyuntura.

- Pero habría coyuntura en 1929. Tengo entendido que Keynes era muy del corto plazo.

- Keynes está superado, es una cosa del pasado.

- ¿Y crees que la teoría marxista explicaría mejor la crisis que vivimos?

- Yo no controlo mucho de pensamiento económico pero, ¿cómo va a aportar algo una teoría del siglo XIX?

- Pero los países emergentes están cambiando las relaciones internacionales, ¿o no?

- No soy experto en economía internacional. Pero lo que sí te aseguro es que el mercado resolverá las cosas con sus mecanismos de autorregulación.

- Oye, el programa económico de Podemos, ¿es realista?

- No lo conozco.

- Y la independencia de Cataluña, ¿te parece viable?

- No sigo mucho la política.

- No, si te preguntaba por la viabilidad económica.

- Es que yo no trabajo en cuestiones de financiación autonómica.

- Pero seguro que la Unión Europea no lo aceptaría.

- No sé mucho de derecho político internacional.

- ¿Crees que la reforma laboral ha sido útil?

- Es que a mí lo del mercado de trabajo nunca me interesó.

- En Asturias cada vez estamos peor. Perdemos competitividad, perdemos población, perdemos representación política… ¿Cómo lo ves tú?

- A mí esas cosas tan domésticas y pueblerinas me interesan poco.

- Pero, ¿no me decías que tú aplicabas la teoría económica a la realidad para resolver problemas actuales?

- Claro. No tienes más que mirar mi curriculum.

- El de la excelencia.

- Exactamente, amigo mío.

- Oye, que ya estoy intrigado, ¿por qué estás en la excelencia?

- Por dos artículos en inglés sobre la correlación cruzada en modelos multivariantes entre la inversión en tecnología y la reducción de la contaminación en el sector automovilístico de Corea del Sur.

- ¡Ah!, pero si tú no hablas inglés ni estudiaste nunca matemáticas.

- ¿Y qué más da? Un becario ordenó los datos, una becaria hizo el modelo, yo escribí el texto en español y otra becaria lo tradujo.

- Yo creía que lo de la universidad era otra cosa.

- Porque eres un antiguo.

- ¿Sí?

- Ahora eso de la cultura, la historia, la visión global, ya no se lleva, ya no es científico.

- ¿De verdad?

- Si hombre, no es de recibo lo que hacen algunos compañeros míos, más viejos que yo y que no alcanzaron ni un grado de excelencia, que hablan en clase de geografía, de estructuras antropológicas, que hasta ponen ejemplos de la literatura griega de hace miles de años.

- Hablas de la Ilíada y de otra obras clásicas.

- Sí, sí, de esas antiguallas.

- Por lo menos esas clases serán más divertidas.

- Eso sí puede ser posible, pero no aportan nada.

- No, seguramente no tienen mucha utilidad.

- Hazme caso, ¿no ves que me acaban de dar otro sexenio de excelencia?

- Vale, ¿otro vino?

- Venga.

- In vino veritas.

- ¿Qué?

- Nada, déjalo, excelente.

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