La serie de las series


El serial de éxito sobre el saqueo de Cataluña no deja de ofrecer sorpresas. Ocurre como con los grandes seriales televisivos, para que permanezcamos atentos a la pantalla, cada día nos dan una sorpresa que hace que no podamos desengancharnos y que estemos entregados y haciendo conjeturas sobre lo que ocurrirá mañana. 

Estos días, por boca de los secundarios Millet y Montull supimos cómo circulaba el dinero y los porcentajes que recibían los mandamases de Convergencia. A la espera de nuevas aportaciones, aguardamos la comparecencia del protagonista principal, Artur Mas, para que vuelva a decirnos aquello de: «No ha habido financiación irregular en Convergencia, lo puedo decir más alto pero no más claro».

Pero mientras manteníamos la atención centrada en estos actores, se han incorporado nuevos personajes. Un ex conseller de Justicia que pedía donaciones para financiar el partido y, sobre todo, otro protagonista principal, el president Puigdemont, que aparece relacionado con uno de los comisionistas del 3 %, que escribe: «Espero que nos ayude a entrar en el ayuntamiento de Girona».

Los desmanes corruptos que conocemos de Cataluña son una antología de las mejores series televisivas. Es la serie de las series, con los enredos de Dallas, los giros en la trama de Juego de tronos, las traiciones de Los Médici, las situaciones de locura de Aquí no hay quien viva, los secretos de Twin Peaks, las intrigas de El ala oeste de la Casa Blanca y es más larga que Cuéntame. Lo del saqueo catalán es un serial a la altura de Los Soprano. Y ya pueden imaginarse quién es Tony Soprano.

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La serie de las series