Vaya semanita


Durante una época estuve enganchado a un programa de humor de la televisión pública vasca que se llamaba tal y como he titulado este artículo. Su originalidad y todo el equipo de profesionales (actores, guionistas…) conseguían enganchar al espectador, y por eso se explicaba los buenos índices de audiencia que tenía, acompañados por premios de reconocido prestigio en el mundillo audiovisual. Sin embargo, el motivo del titular corresponde a la intensa semana que hemos vivido tras la Semana Santa (se ve que hemos cargado muy bien las pilas), con los casos de la citación judicial a Rajoy, de la detención de Ignacio González, de la comparecencia ante el juez de Esperanza Aguirre y, en el Ayuntamiento de Oviedo, de la aprobación definitiva de los presupuestos para 2017 y la comparecencia de cuatro funcionarios en la Comisión de Atención a las Personas por las polémicas tarjetas de aparcamiento.

Por empezar por lo último, debo decirle a los ovetenses dos cosas que quisiera que tuvieran muy presentes: 33 millones de euros de nuestro dinero (porque el Ayuntamiento es de todos) se van a destinar a saldar la deuda con Villa Magdalena; y hasta febrero de este año no existían unos criterios claros para la concesión o denegación de tarjetas de aparcamiento. Ambas cuestiones hay que decir que vienen de una situación heredada, fruto de la mala gestión que el PP hizo en Oviedo. No sé si tener la biblioteca más cara del mundo nos ayudará a mejorar los impresionantes datos de turistas que estamos teniendo o si más bien nos incluirán en la lista de vergüenzas que el partido de Rajoy ha hecho a lo largo y ancho de este país. Sea como fuere, de momento tenemos que ser las y los ovetenses quienes, desgraciadamente, carguemos con el muerto.

Con las tarjetas de aparcamiento, sobre todo con las 49 encontradas en situación irregular (38 que eximían, sin estar regulado para tal posibilidad, del pago de la zona azul y 11 que eran «autorizado»), decir que hasta este año no se tenía constancia del número de autorizaciones que estaban en vigor (a fecha de 1 de febrero había 1.031 tarjetas autorizadas y correctamente concedidas). Debo alabar, defender y agradecer al compañero Ricardo Fernández su trabajo y su inequívoco interés en esclarecer toda la verdad, a la vez de regular y poner en orden esta caótica situación. Lamentablemente, el PP de Oviedo no ha querido colaborar para conocer la verdad y ha intentado desviar la atención tildando de «montaje» la investigación efectuada por el Concejal de Seguridad Ciudadana. Lo cierto es que se ha podido saber que había un absoluto desorden en la concesión de autorizaciones de circulación y estacionamiento en Oviedo. Le guste o no al PP se ha puesto negro sobre blanco y se han fijado unos criterios para evitar cualquier tipo de arbitrariedad. El expediente administrativo abierto aclarará las medidas a tomar.

Quizás para el Partido Popular sea algo normal todo lo que acontecido esta semana. Me imagino que si hay alguien decente dentro de sus filas habrá pensado en más de una ocasión lo de «vaya semanita» que llevamos (pero públicamente no lo muestran). Es más, el apoyo y el cierre de filas con Caunedo en Oviedo es el claro ejemplo de que estamos ante un partido decepcionante al mostrar la peor cara e imagen por la necesaria regeneración política que necesitamos en este país.

Valora este artículo

3 votos
Comentarios

Vaya semanita