Vuelven las Marchas de la Dignidad


El 27 de mayo próximo, las Marchas de la Dignidad 22M vuelven a Madrid. Si en 2014 la dictadura económica impuesta por la patronal al conjunto de la clase trabajadora, por medio del gobierno de la época, justificaba ampliamente y con razón las movilizaciones continuas y multitudinarias que abarrotaron las calles de Madrid masivamente, hoy esa política dañina se agudizó aún más, acarreando consecuencias todavía más desastrosas para el conjunto de la población trabajadora.

Por mucho que los gobernantes y sus secuaces desfilen en los medios de comunicación para explicarnos que el paro oficial baja, que la economía crece, que los turistas afluyen y que todo va muy bien en el mejor de los mundos, millones de españoles se encuentran a la puerta del umbral de la pobreza, el 22 % vive ya por debajo de dicho umbral, es decir, con menos de 8 000 euros por año; se incrementa el número de hogares en dificultad para afrontar gastos imprevistos, como también se incrementa el número de hogares con muchas dificultades para llegar a fin de mes.

No es extraño pues que el 22M quiera abarrotar de nuevo las calles de Madrid. Si en 2014 estaba justificado y era una necesidad, hoy lo está aún más y ya no es una necesidad, ¡es vital! Para poder vivir dignamente, se necesita pan, se necesita trabajo y se necesita una vivienda.

¿Repartir el trabajo entre todos reduciendo la jornada laboral sin pérdida salarial? No es una utopía. El coste que tal medida generaría no sería superior al coste ocasionado por la corrupción.

¿Subir los salarios, las pensiones y decretar que no habrá ningún salario ni pensión inferior a 1.100 euros? No es una alucinación, la alucinación son los miles de millones de euros haciendo turismo por los paraísos fiscales.  

¿Prohibir despidos en las empresas que acumulan beneficios? No es anormal, lo anormal es que una empresa que anuncia eres -que no son otra cosa que despidos camuflados pagados por el Estado, es decir por nosotros- reestructuración o despidos, vea subir sus acciones en bolsa.

¿Expropiar las viviendas vacías en posesión de los bancos? No es escandaloso, lo escandaloso han sido las circunstancias en las que los bancos se han apoderado de esas viviendas y de la manera que lo han hecho.

Por esas razones y muchas más, pero la lista exhaustiva sería muy larga, sobran motivos para volver a Madrid, el 22M tiene razón, hoy, como ayer. No hay ninguna familia de la clase trabajadora que no haya sido víctima de la política que la patronal, y sus diferentes gobiernos a sueldo han impuesto al país, ya sea directa o indirectamente.

Nadie está a salvo de la fagocitosis de la minoría burguesa en cuanto al atesoramiento de las riquezas generadas por el trabajo de todos, y es verdad que para poner un freno a esta situación no queda otra: tomar las calles de nuevo. Tomarlas de nuevo, no como un fin en sí mismo, pero como un peldaño para abarrotarlas aún más y no abandonarlas.

No abandonarlas, no serviría únicamente para acabar con el atropello continuo impuesto por la patronal año tras año al conjunto de la clase trabajadora, pero también para preparar el futuro, porque lo miremos por donde lo miremos, no habrá futuro en el que se pueda vivir dignamente si la posesión de los medios de producción no cambian de manos.

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