Así se reequilibra la balanza fiscal

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La Voz de Galicia publicó ayer los datos de recaudación tributaria en el mes de octubre. Pero, curiosamente, escindió la información sobre el impuesto de sociedades y la colocó en dos secciones distintas: la relativa a Galicia, en la sección de Economía; la de Cataluña y Valencia, en las páginas de Política. El criterio utilizado para esa distribución me parece correcto e indiscutible. Explicaré el porqué.

La recaudación por sociedades creció en Galicia en octubre un 36,8 % -170 millones más- con respecto al mismo mes del 2016. Ese dato tiene una clara significación económica: denota que las empresas gallegas obtienen más beneficios que hace un año. En Cataluña, la recaudación por sociedades cayó un 23,4 % en el mismo período, lo que supone 600 millones menos. Ese dato no tiene relevancia económica alguna: nada nos dice sobre la evolución de las empresas radicadas en Cataluña. Solo indica que muchas de las 2.800 firmas que cambiaron de domicilio social también mudaron de domicilio fiscal y ahora ponen los huevos en otra cesta. En la valenciana, por ejemplo, donde la recaudación por sociedades aumentó casi un 26 %. Pero eso nada importa: todas las cestas acaban en manos de Montoro, ya que ninguna comunidad autónoma participa en los frutos del impuesto de sociedades.

Que la recaudación por sociedades se hunda en Cataluña en el mes del referendo y la DUI solo tiene significación política. Viene a desmontar la falacia del Espanya ens roba, piedra angular del levantamiento soberanista. Invalida definitivamente el argumento de las balanzas fiscales, manipuladas convenientemente para convencernos de que Cataluña aportaba 16.000 millones de euros más de los que recibía. Aunque así fuera -y no lo era-, ya no lo es. La rapiña ha disminuido. España ya roba menos en Cataluña: su botín se redujo en 600 millones en octubre. A este paso, si las empresas se empecinan en seguir pagando su impuesto de beneficios en Valencia o en Madrid, los catalanes habrán rebajado su aportación anual a los parásitos españoles en unos 7.000 millones de euros. ¡Y solo en un impuesto!

Los últimos datos de Hacienda le vienen de perlas a Oriol Junqueras, el ex vicepresidente que esgrimía las balanzas fiscales como Moisés las tablas de la ley, para trazar su doble estrategia personal y política. Táctica de defensa en los tribunales y programa para las elecciones que se avecinan. La idea para la primera sería de este tenor: «Señor juez: nosotros nunca quisimos proclamar una república independiente. Solo pretendíamos poner fin al saqueo al que nos sometía el Estado español y, está mal que yo lo diga, pero lo hemos conseguido parcialmente». El segundo giraría en torno a estas ideas: el procés ha sido positivo para Cataluña, algunas empresas se han ido pero quedan muchas más, la Generalitat no ha perdido un euro de financiación y hay perspectivas de mejora en lontananza, las balanzas fiscales han comenzado a reequilibrarse y hemos reducido notablemente el expolio del Estado autoritario. ¿Alguien puede ofrecer mejor balance?

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