El último de «Friends»


Sobre el mueble de la cocina depositaron las seis llaves del apartamento. El espectador descubrió así, en la última escena, que todos los amigos tenían copia para entrar, aunque a lo largo de diez años no la habían utilizado jamás. Es bien sabido que, en las series y en las películas, las casas y los coches nunca se cierran con llave. Después, uno detrás de otro, salieron por última vez del piso vacío, dejando atrás la puerta morada con marco amarillo en la mirilla, y se fueron a tomar un café en el sofá de siempre, antes de poner rumbo hacia la vida adulta. Los años van pasando, pero hay ficciones míticas, como Friends, que nunca parecen perder vigencia. Anoche, más de una década después de su final, sus seis últimos episodios volvieron a hacerse un hueco en el horario de prime time para despedirse de Neox.

Desde que el canal especializado en comedias de situación estrenó en septiembre la reemisión de sus diez temporadas, el día a día de esta pandilla de jóvenes neoyorquinos se convirtió en uno de los espacios más vistos a diario de la TDT y competía, por encima de la media de su canal, con Big Bang Theory, una década más joven. Con un éxito como ese, sostenido en el tiempo, no es extraño que su posible segunda parte sea una de las hipótesis recurrentes más codiciadas de la televisión. Por ahora, los actores logran resistirse. Defienden que bien está lo que bien acaba.

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

El último de «Friends»