Humor sin filtros


Hacer humor irreverente y sin filtros como el que practica David Broncano y lograr convertirse en presentador titular no es una ecuación fácil de despejar. Él lo consiguió primero con «Locomundo», un programa de #0 oficialmente declarado como lo más divertido de la pasada temporada en el Festival de Vitoria.

Con él se labró una reputación de provocador por elaborar chistes que huyen de lo políticamente correcto y por pisar con frescura algunos charcos sobre los que otros pasan de puntillas.

Ahora ha dado el salto a la parrilla nocturna que va después del late night, con La resistencia. La fórmula, importada de Estados Unidos, se llama late-late night, un espacio muy, muy nocturno, aunque con el horario europeo que maneja el canal de Movistar acaba incluso antes que algunos programas de máxima audiencia. De hecho, en esta escaleta de dos velocidades, el primer turno trasnochador, el de Buenafuente, arranca a la misma hora que los grandes éxitos en abierto.

No deja de resultar curioso que en el país más noctámbulo que existe en varios miles de kilómetros a la redonda este género de sesión golfa se haya convertido en un producto gourmet solo para abonados. Claro que, de no ser así, Broncano no tendría esa libertad que trasluce y que le permite hacer lo que le viene en gana.

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