Instalados en la estrategia


La realidad del país es una y las necesidades de quienes nos gobiernan o nos pueden gobernar, otras muy diferentes. Los problemas van por un lado y las estrategias electorales por otro, sin posibilidad de encontrarse.

Veamos el último caso: el de Cristina Cifuentes y la actitud del partido que nos guía y el que nos puede guiar a no mucho tardar. En la sede popular de Génova echan en falta el trabajo de fin de máster de la laureada Cifuentes, que cuando menos recibió un trato de favor, pero estratégicamente les interesa no perder la presidencia de Madrid. Lo mismo hicieron con otros asuntos de mayor gravedad y calado; actuar en función de las urnas. Ciudadanos, que se jacta de tener la lucha contra la corrupción como principio, se ha puesto a su lado porque las encuestas le favorecen y lo que le interesa es una presidencia madrileña débil y aguantar sin contaminarse con la izquierda, hasta que lleguen las elecciones.

Cifuentes está seriamente tocada, lo sabemos todos porque todos sabemos lo que hizo, pero la rentabilidad electoral aconseja que se quede donde está, extinguiéndose lentamente, porque las elecciones están a la vuelta de la esquina y es muy útil para unos y otros en la batalla que vienen librando. Lo de menos son los ciudadanos, la universidad, el dinero público, las medias verdades y la corrupción.

Y así llevamos años. No hay más que mirar las expectativas electorales para saber cuáles van a ser los próximos movimientos ante cualquier cuestión por muy importante que esta sea. Y como no pongamos algo de nuestra parte, así seguiremos hasta el fin de los días.

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