El juicio del Chicle


un jurado popular debe decidir si la muerte de Diana Quer fue un homicidio o un asesinato. Al haberse declarado autor de la muerte de la joven es lo único que se va a dilucidar. El homicidio lleva aparejada una pena de diez a quince años. Por el contrario, en el asesinato la condena oscila entre los quince y veinticinco. Salvo que la defensa se saque de la chistera una más que improbable prueba que atenuara tan execrable crimen, a mi entender es un caso más que claro de asesinato. Se dan tres de las circunstancias que exige el Código Penal para tipificar este delito como tal: alevosía; ensañamiento; y para facilitar la comisión de otro delito o para evitar que se descubra. Con independencia de que al final se demuestre que la mató tras cometer un delito sexual y le apliquen la prisión permanente revisable.

Califico de ingenua la carta que escribió a sus familiares semanas atrás en la cual les indicaba que en unos años estaría en la calle. Transcurridos esos años a los que él se refiere, aún estará disfrutando de sus matutinos paseos por el patio de la prisión y le restarán varios lustros más para poder seguir haciéndolo. Para que eso ocurra no hace falta una prisión permanente revisable, con la que discrepo. Es una forma eufemística de denominar a la cadena perpetua.

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