El Gobierno de la Dignidad


El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (creo que todavía me va a costar un tiempo relacionar su nombre a su nuevo cargo), dirigirá hoy su primer Consejo de Ministras y Ministros tras celebrarse ayer el acto de promesa de sus diferentes compañeras y compañeros que le acompañan en el nuevo Ejecutivo nacional. Deseo toda la suerte del mundo y el mayor de los éxitos a todas y a todos porque España necesitaba urgentemente este lavado de imagen, de caras, de experiencias, de políticas (aunque habrá que darles ese cortés margen de cien días al menos) y, en definitiva, de dignidad, que creo que es lo que realmente ha ganado la ciudadanía con este cambio producido al salir adelante la moción de censura hace una semana.

Todos los pasos que se van dando son históricos. Lo fue el pasado viernes en una votación emocionante en la que Ciudadanos quedó peor incluso que el PP. Siguió con el acto de promesa de Pedro Sánchez, que por primera vez no lo hacía un Presidente del Gobierno con un crucifijo ni con una Biblia delante. Ha continuado con el nombramiento de su gabinete, compuesto por más mujeres que hombres. Puede que todas estas cuestiones sean más gestos que otra cosa, pero al igual que todas las personas somos distintas y por ello nuestro carácter nunca será igual, esta situación es la primera vez que se da. Hemos tenido que esperar hasta 2018 para verlo, y por supuesto que nos queda aún camino por recorrer. Pienso por ejemplo en algún tweet que leí que deseaba que el próximo acto de promesa de un Presidente del Gobierno no sea ante un Rey, sino ante un Jefe del Estado elegido democráticamente por la ciudadanía (da la sensación de que este paso tardará un tiempo más en llegar). Pero todos los ejemplos anteriormente citados son novedosos y, por tanto, abren un camino a que sucesivos ejecutivos tomen el mismo (o por lo menos parecido) criterio.

Tiene buena pinta. Yo confieso que no he sido ni soy el mayor 'sanchista' que pueda haber en el planeta pero además del talante feminista y europeista que se puede notar en el conjunto del Gobierno, veo a un grupo de personas capaces de conseguir lo que parece imposible. Pedro Sánchez no tiene ningún pacto de legislatura con otras formaciones, lo que le obligará a que cada proyecto de ley requiera de unas negociaciones que se presuponen complicadas de llevar a cabo. La primera batalla estará en los presupuestos, a los que el PP parece que introducirá enmiendas con las que castigar al PNV, sin desmerecer atención a promesas que tienen que hacerse efectivas, como son derogar la Reforma Laboral, la LOMCE, la Ley Mordaza y las normas de Montoro que han asfixiado a las administraciones públicas. Toca corregir una deriva de más de seis años nefastos para nuestro país, sin olvidar la crisis territorial que nos ocupa con Cataluña mucho tiempo cuando deberíamos estar codo con codo buscando una solución satisfactoria para todas las partes.

Pese a que no tengo queja con el historial y los conocimientos de cada ministra y ministro, sí que hay un tema que parece que se está poco a poco metiendo en el PSOE y a mí particularmente no me gusta. Tiene que ver con los independientes, los no militantes. Siempre negué ese dicho que dice 'la política para los políticos'. Me parece despectiva y absurda, porque las personas somos seres políticos por nuestra propia naturaleza. Otra cosa es que en el amplio espectro ideológico haya gente que diga no estar representada por nadie. A eso se le llama ser apartidista, no apolítico como se suele decir erróneamente. Pero volviendo a lo que estaba diciendo antes, nos encontramos con algunas destacadas personas (generalmente muy válidas, no lo discuto) que se niegan a afiliarse al partido. De algunas de estas personas he escuchado que no lo hacen por preservar su independencia y porque consideran que los partidos no pueden ser agencias de colocación. A mí este perfil, que puede estar ideológicamente muy cercano a mis puntos de vista, creo que le falta dar el paso de afiliarse, sobre todo por respeto al militante que paga su cuota, participa en las campañas electorales y en diversos actos de partido... y que puede que tenga menos CV que un independiente pero seguro que más años de lucha por lo que cree justo y que debe hacerse. Es el único 'pero' que le pondría a este Ejecutivo, que obviamente cometerá fallos y cosas que no me gustarán del todo, pero ni mucho menos ensombrecerá la ilusión y la esperanza que deposito en todas ellas y en todos ellos para que consigan hacer un país mejor.

Mi mano y colaboración con el Presidente Sánchez y con su Gobierno es y será leal para que sus éxitos lo sean también para toda la ciudadanía. ¡Suerte y a por todas!

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