La luz quema el bolsillo


Todos lo hemos notado en los bolsillos. Que por algo los precios de la electricidad se dispararon en junio a máximos no vistos desde hace años; y, según denuncia la organización de consumidores Facua, la factura de la luz fue en el ecuador del año la más elevada del 2018.

Pues han de saber que andan en la Comisión Nacional de la Competencia escamados con la escalada. Tanto que se han puesto manos a la obra y están analizando con lupa el mercado. Dice el regulador que cree que se trata de «una situación coyuntural». Pero admite que están «preocupados» por «si hay algo más». Y que «por eso lo estamos mirando». En definitiva, que están viendo si ha habido o no manipulación.

Con un verano que apenas si lo está siendo en el norte, y los pantanos mucho mejor que el año pasado, lo cierto es que desde mediados de mayo el precio de la electricidad se ha situado en un entorno de 60 euros por megavatio. Una cifra que contrasta con los 40 o 50 euros de meses anteriores y con los 55 del 2017. No hay ningún expediente abierto. Solo se están recopilando datos para luego investigarlos. No sabemos en qué acabará la cosa. No sería la primera vez que se castigan los desmanes de alguna gran eléctrica. Como aquella famosa manipulación perpetrada por Iberdrola en el 2013 que obligó a cambiar el modo en el que se fijaban los precios. Cambió el modelo, pero ¿y las actitudes?

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