El nuevo mundo de Sánchez


Nuestros analistas electorales (esos que manejan encuestas y sondeos) se están volviendo sutiles y ocurrentes en el intento de ofrecernos unas explicaciones sobre el momento político que vivimos y sobre la verdadera fuerza del Gobierno que encabeza Pedro Sánchez con el apoyo de sus 84 diputados y otros variables.

Y lo más curioso es que nadie descarta nada, ni siquiera la convocatoria de nuevas elecciones generales. Es decir, que no hay pronunciamientos abiertos. Porque nada es imposible y se sabe.

Este es el nuevo mundo político que Sánchez nos ha descubierto en su probado afán de mando. No importaban los escaños del PSOE en el Congreso de los Diputados, solo importaba que él lograse más respaldo en la votación. Muchos socialistas todavía no han logrado salir de su asombro, porque creían que la llave de la situación la tenía el PP, que había ganado. Pero luego han visto que, con Pedro Sánchez, las posibilidades no se agotaban en apoyar al partido más votado ni en repetir elecciones. Y así fue. Porque Sánchez ya había negociado la opción «casi todos contra el PP». Legítima, por cierto.

Ahora tenemos distintas valoraciones de los expertos, algunas coincidentes. Unos afirman que este Gobierno es en sí mismo un programa electoral y que será el último Ejecutivo monocolor que veamos en España durante bastante tiempo, porque las mayorías absolutas se están volviendo inalcanzables.

¿Opinan así todos los politólogos? No, obviamente. Pero sí coinciden en calificar al equipo de Sánchez como un Gobierno que puede funcionar sin programa, precisamente porque, más que un Gobierno, es en sí mismo un programa electoral. La realidad de que se trate de un Ejecutivo con apoyos variables determina unas condiciones de ingobernabilidad que no siempre serán superables, por muchas que sean las virtudes de los ministros y del presidente.

Probablemente, Sánchez tuvo la idea de la moción de censura desde que volvió a liderar el PSOE. Incluso es posible que esa idea ocupase todo su programa desde antes. Pero lo cierto es que supo enjaretarla y llevarla a cabo. Y aquí estamos. ¿Por dónde avanzará ahora? El tiempo dirá. Quizá ni él lo sabe. Así de incierto es el nuevo mundo del presidente.

Algunos expertos afirman que este Gobierno es en sí mismo un programa electoral y que será el último Ejecutivo monocolor que veamos en España durante bastante tiempo

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