Tú lo has querido


¡Quién la quisiera! le espetó una noche a una chica con parálisis cerebral que contaba cómo había llegado a ser cantante, actriz y campeona de España de natación adaptada. Cuando Harvey, Irma y José desataron una furia de proporciones catastróficas sobre el Caribe, la mejor idea que tuvo fue dar pábulo a quien dice que es el ser humano el que ha creado una de las fuerzas más iracundas de la naturaleza: los huracanes. Un día presentó un número de magia que usaba bailarinas medio desnudas. Tras las críticas, se desquitó en su cortijo particular, Hora Punta. Allí disfrazó como pudo la ranciedad a la que había asistido atónita la audiencia de alegato feminista. La libertad es que las mujeres hagan de florero y bailen desnudas. Ha contribuido a hacer de altavoz de las teorías conspiratorias del movimiento antivacunas, ese que ha pulverizado la inmunidad de grupo contra el sarampión de Francia, Italia, el Reino Unido y Portugal. Por ahora. Cuando empezaron los rumores de que se iba, amenazó a todos los que pudo con una querella. Negó la mayor e insistió en que seguía. Y ahora que sí, que por fin su salida se confirma, sigue parapetándose detrás de los abogados, aunque ahora no disparan contra el mensajero, sino que apuntan a la televisión pública. Te lo has ganado a pulso. Tú lo has querido, Cárdenas. No se puede hacer televisión en el siglo XXI a base de naftalina.

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