Un directivo de Aquagest se vanagloriaba de tener contratado a un alto cargo del PP

Noelia Rodríguez REDACCIÓN

AVILÉS

Henry Laíño
Henry Laíño

Henry Laiño proponía contratar otro «abrelatas» para Galicia, con el mismo perfil de Joaquín Fernández

30 abr 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

El caso Pokèmon investiga el tráfico de influencias que empresas relacionadas con Aquagest realizaban para hacerse con contratos públicos y en esas actuaciones hay una figura que es fundamental: el conseguidor o, como ellos mismos dicen, «el abrelatas». En el caso de lo que compete a Asturias esa figura recae sobre Joaquín Fernández, quien dirigiera la campaña de Isabel Pérez Espinosa a la presidencia del Principado y vicepresidente de comunicación del PP de Asturias. Entre 2009 y 2011 recibió casi 80.000 euros de Aquagest, pero también recibió dinero de otras empresas del grupo AGBAR. En 2012 lo que hace es cobrar no a través de una nómina, sino de la empresa Ingenium, ubicada en La Curtidora de Avilés, de la que es único socio y que según los investigadores lo que buscaba era una mayor discreción de sus labores. En 2012 la consultora recibe más de 100.000 euros de estas empresas y algo menos al año siguiente. Así queda reflejado en las escuchas recogidas en el Informe Nerón.

Ese año es en el que Fernández alquila un piso en Avilés que es de Joaquín Aréstegui, presidente del PP de Avilés por aquel entonces y que dimitió días después de su imputación en el caso Pokèmon. En las conversaciones que tuvieron entre ellos y fueron grabadas Fernández apunta a que «tengo un compromiso de que se me tiene que facilitar vivienda», por lo que se entiende que es Aquagest quien corre con esos gastos, aunque sea el de la mujer del «abrelatas» el nombre que figure en el contrato de arrendamiento. También se hacen numerosas referencias a que se le adeudan varios meses a Aréstegui y su compañero del PP asegura que lo había hablado con diversas personas que la investigación considera responsables de Aquagest.

En su declaración Fernández ha reconocido que la empresa de aguas le pagaba en negro. Los investigadores le preguntan por 80.000 euros en metálico que encontraron en su casa y él dice que algo más de la mitad son de la venta de un solar en La Caridad en 2007 y el resto se debe a que «yo trabajé mucho años en Aquagest. Los gastos de representación, yo no tenía tarjeta de crédito de la empresa, pues pagaba yo y lo recuperaba presentando una nota de gastos».