¿Puede el arte contemporáneo crecer en suelo rural?

Juan Carlos Gea GIJÓN

CULTURA

Un espectador de «Genius Loci» en el Festival Arcu Atlánticu
Un espectador de «Genius Loci» en el Festival Arcu Atlánticu

El Festival Arcu Atlánticu dedica una de sus carpas al proyecto «Genius Loci». que busca la conexión con el suelo local y el entorno natural del ser humano a través de la práctica artística

29 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Uno dice «arte contemporáneo» y, entre las asociaciones de palabras más o menos inmediatas seguramente acabarán por aparecer «urbano», «cosmopolita», «tecnológico», «internacional». Por el contrario, términos como «naturaleza», «terruño», «vegetal» o «rural» parecen desligados de lo que uno relaciona con el arte hecho a estas alturas del Tercer Milenio. El único «campo» que parece vinculado al arte es el «campo pictórico». Y no tiene por qué ser así. Se trata de un prejuicio y, más aún, de una inexactitud que pretende desmontar Genius Loci, un combinado de exposiciones, charlas y encuentros que estos días se concentra, al pie de la gijonesa Cuesta del Cholu, en la Carpa Arte y Territorio del Festival Arcu Atlánticu. 

No solo se trata de admirar piezas realizadas a partir de hojas, briznas de hierba, lana, uva, pigmentos naturales o sonidos del medio rural. En realidad, lo que se muestra es más bien el producto de lo que más interesa a los participantes, artistas y colectivos coordinados por Virginia López y por PACA_Proyectos Artísticos Casa Antonino, el activo enclave ubicado en la parroquia rural de Cenero. Alli, y en el entorno del museo Villa Romana de Veranes, se han desarrollado los proyectos El Paisaje Agrario de Veranes (2015) y Habitantes Paisajistas (2016), de los que ha surgido una parte de los trabajos presentados en Genius Loci.

El subtítulo de la exposición -Arte y poéticas de la relación- da la pista de hacia dónde se apunta. Ese genio de lo local es el carácter profundo del verdadero suelo sobre el que habitamos y con el que tenemos relaciones de mutua dependencia. Tanto las obras como los debates, conferencias o paseos rurales programados buscan mostrar que la práctica y la recepción del arte es una toma de tierra, un buen medio para conectarse al zócalo del lugar, inspirarse en él y en lo que ofrece y regenerarlo utilizando los dos polos principales de toda actividad artística: las emociones y las reflexiones.