Javier Castillo: «Escribo para entretener, no para hacer alardes»

El fenómeno de ventas vuelve a firmar un «thriller» que a la vez hace un homenaje al amor

Javier Castillo
Javier Castillo

santiago / la voz

El foco gira y aunque todo parece iluminado, claro, transparente, en el fondo se proyectan enormes sombras. Una oscuridad que jamás llega a desvanecerse de todo. Así se va descubriendo Todo lo que sucedió con Miranda Huff. A base de claroscuros. Como un cuadro de Caravaggio. La tercera novela de Javier Castillo sigue siendo un thriller. Un matrimonio que intenta recomponer los pedazos rotos con un fin de semana en una cabaña. Ella desaparece. Y se desata el tenebrismo.

 «Sí, la novela está llena de personajes grises». Javier Castillo asiente en una mañana más gris todavía ante 440 páginas desbocadas, en las que se van sucediendo las voces de Ryan, de Miranda, de James Black, con una prosa que no se detiene en demasiados detalles. «Me gusta más una novela en la que pasen cosas y las descripciones sean las justas para meterte ese suspense en el cuerpo y no más», explica este joven fenómeno de ventas, que comenzó autopublicándose y que ya ha vendido más de 300.000 ejemplares. Que dejó su trabajo como asesor financiero porque puede vivir de escribir. Que es capaz de llenar un cine con 700 personas un sábado por la mañana para hablar de Todo lo que sucedió con Miranda Huff.

 «Yo escribo para entretener, no para hacer alardes de literatura ni escribir la descripción más compleja posible». Castillo contraviene la lógica, también la que aconseja a los escritores hablar sobre lo que conocen. Jamás ha estado en Hollywood. «El no haber estado me ha permitido quedarme en convertir la ciudad en una especie de sombra, que está en la novela y a la vez no está». Otra vez el claroscuro. «Te da esa sensación de que con las descripciones que hay ya la conoces, pero en realidad lo que te cuenta es la parte oscura de un Hollywood que no conoces».

Y sin embargo, como esa película clásica sobre la que gira la trama, Todo lo que sucedió con Miranda Huff es más que un thriller vibrante, que cambia con cada relectura. «Toda la novela es una demostración de muchos tipos de amor distintos». Las sombras se deslizan sobre el amor prohibido, el amor al arte, el amor tóxico... Y el amor puro. «Tiene un mensaje muy bonito detrás, que es que todos los personajes esconden algo muy turbio detrás salvo dos, que son los que están de verdad enamorados».

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