Phil Spector: el productor que convirtió el estudio de grabación en un instrumento más

Fallece a los 81 años el creador de la técnica del «muro de sonido»

Spector, en el centro, durante una comparecencia judicial en el 2004
Spector, en el centro, durante una comparecencia judicial en el 2004

Redacción / La Voz

Viendo las marcas evidentes de su deterioro físico y mental durante las comparecencias judiciales por la muerte de la actriz Lana Clarkson, se podría tomar a Phil Spector por otra estrella desquiciada, perdida en su propio laberinto interior. Sin embargo, su talento y su contribución resultaron decisivos para el desarrollo de la música popular e inauguraron la figura del productor moderno, alguien que quizá no podría ser considerado estrictamente un músico, pero que sacaba partido al instrumento más poderoso: el estudio de grabación.

Spector revolucionó la forma en que se registraban las canciones, dotándolas de una sonoridad única gracias a la inversión de lo que hasta entonces era el trabajo de estudio: en vez de capturar una interpretación lo más cercana al directo, el productor no aspiraba a que su resultado pudiese trasladarse a un escenario, sino que sonase lo mejor posible en radios y máquinas de discos, vehículos cada vez más privilegiados en la difusión y popularidad de los artistas. Spector aplicó a sus técnicas un concepto que denominaba como wagneriano, la creación de «pequeñas sinfonías pop». Fue el primero en recurrir a orquestas completas, algo inédito entonces en la escena comercial, para levantar lo que se llamó un «muro de sonido». Percusión, secciones de cuerda y viento, pianos... Spector duplicaba y triplicaba las partes no con el objetivo de alcanzar el mayor nivel de ruido, sino el de dotar a la grabación de densidad, haciendo un uso extensivo e inteligente de la reverberación.

El resultado fue instrumental en las carreras de los artistas que apadrinó y de aquellos que buscaron sus servicios, un quién es quién del pop de la década prodigiosa de los sesenta, a la que Spector quedará ligado para siempre: grupos vocales como las Ronettes y las Crystals, Righteous Brothers, Ike & Tina Turner, los Beatles -más Lennon y George Harrison en solitario-, Leonard Cohen, los Ramones... Y no solo ellos. El «muro de sonido» inspiró incontables imitaciones; Brian Wilson y los Beach Boys fueron alumnos aventajados.

Nacido en 1939 en el Bronx neoyorquino en el seno de una familia inmigrante judía, Spector accedió a la música con tres amigos del instituto con los que formó The Teddy Bears: ese vínculo indisoluble entre música pop y visión adolescente se mantendría en el resto de su carrera. Su primer éxito, To Know Him is to Love Him, provenía de una inspiración poco convencional: era el epitafio grabado en la lápida del padre de Spector, que se suicidó cuando el hijo contaba 10 años.

Aquellas primeras sesiones pusieron en contacto a Spector con Les Still, un ejecutivo que apadrinaría sus siguientes movimientos como productor. Ambos fundaron un sello, Philles, con el que lanzarían a The Crystals y éxitos como There's No Other (Like My Baby) y, sobre todo, He's a Rebel. Aquella «girl group», cuatro chicas afroamericanas que llevaban el soul y el góspel al pop, fueron un espejo en el que se miraron el siguiente gran éxito de Spector, The Ronettes: Be My Baby es una canción definitoria de una época y un estilo, además de un sonido que se mantiene siempre joven.

Excéntrico

Spector pasó entonces a aplicar su magia a otros conjuntos vocales como The Righteous Brothers -You've Lost That Loving Feeling- pero dio un traspié con Ike & Tina Turner: su River Deep-Mountain High es hoy un clásico, pero en 1966 fue un fracaso comercial. El productor acentuó su faceta excéntrica y se retiró de la vida pública. El pop, además, daba un giro adulto y los músicos se reivindicaban como autores y también supervisores de su arte. Quizá por ello, en una entrevista de esos años, Spector confesaba que le gustaría grabar a Bob Dylan: «Nunca ha sido producido de verdad». Sus reapariciones hablan del poder de quienes lo convocaban: los Beatles, en grupo y solitario.

Convertido virtualmente en un recluso, Spector dejó de trabajar durante décadas. Lo sacó del semiolvido un asunto extramusical. La actriz Lana Clarkson fue hallada muerta en la mansión del productor, quien afirmó que se había tratado de un «suicidio accidental». Tras varios aplazamientos y vistas, fue condenado en el 2009 a 19 años de cárcel.

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