Del «Fibergran» a la «basura» de la tortilla de patatas, las inolvidables frases de Carlos Pumares
CULTURA
El periodista y crítico de cine fallecía este jueves a los 80 años tras una vida dedicada al séptimo arte. Su peculiar estilo ha dejado momentos que ya son historia de la radio y la televisión
13 oct 2023 . Actualizado a las 18:16 h.Carlos Pumares (Portugalete, 1943) fue influencer cuando ese concepto ni siquiera existía. El periodista y crítico de cine fallecía este jueves a los 80 años tras una vida dedicada a la radio.
Pumares se ganó el reconocimiento de ser uno de los grandes expertos del séptimo arte desde que presentó el programa «Polvo de estrellas», que empezó a emitirse, de madrugada, a principios de la década de los 80 en Antena 3 Radio, luego en Radio Voz y posteriormente en Onda Cero. En la emisora de La Voz también será recordado por sus colaboraciones en «Biblioteca Gallega», donde mostraba su particular forma de ver el cine. Pero también por su etapa en «La salud natural», un espacio diario dedicado a la medicina natural.
De estilo directo, controvertido y muchas veces enfadado, Carlos Pumares se convirtió en un prescriptor de referencia, cuyos momentos extravagantes han quedado grabados a fuego en la mente de sus seguidores. El más conocido, el que se hizo viral cuando no había redes, fue el famoso «Fibergran».
Las «letras extranjeras» de «Fibergran»
Carlos Pumares y el doctor Pérez León eran un dúo infalible en «La salud natural», un espacio que se emitió en Radio Voz, y que fue precisamente escenario de unos minutos que son historia de la radio. Un delirio de conversación de más de cuatro minutos de la que muchas personas pueden recitar frases enteras.
Todo sucedió durante la consulta de una oyente a la que le recomendaron el ya mítico producto de homeopatía «Fibergran», un nombre que la mujer no conseguía entender. De ahí el famosísimo grito de Pumares: «Fiiiiiibeeeeergrannnnn». El doctor Pérez León intentaba echar un cable a la señora, pero ni así. Todo ello, con un Pumares encendido, deletreando el nombre del producto una y otra vez y de múltiples formas. «Vamos a empezar otra vez. Borre todo. ¡Cállese!», le decía Pumares a la oyente intentando reconducir la situación. Y nada, imposible. «No lo puedo coger», decía la agobiada señora al otro lado del teléfono, que no paraba de repetir «Filigran». Tres minutos después, es el marido quien se pone al otro lado del aparato. «A ver, cómo es, hombre», dice con voz resignada sin saber lo que le espera. Al ser incapaz de entender la palabra, el oyente pronuncia la frase que hace que Pumares se encienda aún más. «Esas son letras extranjeras».
Alfred Hitchcock o «Twin Peaks»
A los amantes del cine seguro que se les ha quedado grabado aquel «algún día habrá que hablar en serio sobre Alfred Hitchcock». La frase pertenece a la crítica de Pero... ¿quién mató a Harry? (1955). «Es una lata. ¿Pero por qué toleramos a Hitchcock las chapuceras transparencias cuando alguien entra en un coche? Son muy chapuceras». En su repaso toca también escenas de otros filmes como Vértigo (1958) o Con la muerte en los talones (1959).
Inolvidable es la crítica de la película Twin Peaks: Fuego camina conmigo (1992). La precuela de la famosa serie era para el crítico «mala con avaricia. ¡Más mala que Laura Palmer y su padre. Espantosa, horrorosa...». Tanto que directamente recomendaba evitar ir al cine. «Por favor, si se estrena, no la vean. Alguna televisión la comprará y, al poner anuncios por el medio, será mucho más divertida y entretenida gracias a los anuncios. Es indeseable esta película».
«En muchos años, al terminar una proyección... nunca había escuchado un silbido y un pateo más unánime. Es una basura», dijo de la película de David Lynch, contra el que cargaba directamente. «La pinta de Lynch...comprendo que la Rossellini le dejara porque es repulsivo, fofo...».
Crónicas Marcianas y la tortilla
En su papel de colaborador televisivo, el de Crónicas Marcianas fue el plató que mejor se adaptó a su papel de polemista. Y no precisamente de cine. Uno de sus grandes momentos tuvo como diana la tortilla con cebolla. «Dicen que está más rica... que pongan un letrero, ¡no es tortilla de patata!», le decía a Xavier Sardá a gritos entre el alboroto del público.
«A mí que no me mientan, pero el insulto es con la patata frita», explicaba mientras pelaba patatas en directo. «Como las compran congeladas, ¡es una basura!».