El cumplimiento del Acuerdo de París será posible aun sin Estados Unidos

e. lecoqr. romar

CUMBRE DEL CLIMA

ALKIS KONSTANTINIDIS

Pese a Trump, la acción de empresas y gobiernos locales puede hacer posible que el país reduzca sus emisiones

02 dic 2019 . Actualizado a las 14:23 h.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se ha convertido en el auténtico ogro en contra de los esfuerzos de la comunidad mundial por reducir las emisiones de efecto invernadero causantes del calentamiento global. Tal y como estaba previsto, el pasado 4 de noviembre puso en marcha el mecanismo para retirar a su país del Acuerdo de París, aunque la medida no será efectiva hasta noviembre del próximo año. Justo después de las elecciones estadounidenses, por lo que es posible que la Casa Blanca tenga un nuevo inquilino. Pero si Trump continúa, la pregunta es: ¿podrá el mundo cumplir con los compromisos de París sin el segundo mayor contaminador del planeta, por detrás de China? Aunque pueda parecer una paradoja, la respuesta es sí. Es más, es incluso posible que el país reduzca sus emisiones pese a que el Gobierno federal no se lo proponga. Y quizás haya que darle la vuelta al planteamiento: Trump está cada vez más acorralado y aislado.

Que el presidente lo esté no significa en absoluto que el país, muy descentralizado y con un margen de acción muy importante de los estados, se quiera quedar descolgado. En un momento en el que la economía ha iniciado un camino irreversible hacia la descarbonización, quedarse fuera de esta transición energética significa una pérdida de competitividad a nivel mundial, tanto a nivel empresarial como de desarrollo tecnológico. Y esto es algo a lo que las mayores multinacionales y la sociedad del país no están dispuestas a compartir. Como ya había advertido Bill Clinton en su exitosa campaña electoral contra George Bush padre: «Es la economía, estúpido».

Los líderes de las grandes compañías, desde Google, Microsoft o Apple hasta incluso la petrolera Exxon Mobil, mostraron en más de una ocasión su rechazo a la política climática de Trump. El director ejecutivo de Exxon, Darren Woods, llegó a escribir una carta al presidente en la que le advertía que EE.UU. estaba «bien posicionado para competir» con el Acuerdo de París, en una posición muy distante a la del líder republicano, que señaló en su momento que el país perdería millones de puestos de trabajo si seguía las directrices de París.