Así hacen su trabajo físico a la carta los futbolistas del Real Madrid y Barcelona durante el confinamiento

Los jugadores de los dos grandes colosos españoles permanecen encerrados en sus domicilios, con un plan de entrenamientos a medida del espacio disponible

AFP7 Europa Pres
O. Bellot

El confinamiento impuesto por el estado de alarma decretado el pasado fin de semana por el Gobierno español para hacer frente a la pandemia del coronavirus ha vaciado las instalaciones de los equipos de Primera, incluyendo las de Barcelona y Real Madrid. Los planteles de los dos colosos del fútbol español entrenan estos días en solitario, con los jugadores recluidos en sus domicilios y siguiendo rutinas de trabajo pautadas por sus preparadores físicos, que monitorizan a distancia el trabajo de los futbolistas con el objetivo de que estén en las mejores condiciones posibles, a la espera de que pueda reanudarse la competición. La plantilla del Barcelona no se entrena en la Ciudad Deportiva Joan Gamper de Sant Joan Despí desde el pasado jueves 12 de marzo, último día en el que Quique Setién dirigió una sesión. El viernes los jugadores se presentaron en las instalaciones y se vistieron de corto, pero ya no se ejercitaron. En el césped del campo Tito Vilanova, para evitar contagios bajo techo, recibieron una charla por parte del doctor Antoni Trilla, jefe de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Clínic de Barcelona, y del doctor Jaume Padrós, presidente del Colegio de Médicos de Barcelona. Les pidieron responsabilidad, dar ejemplo a la sociedad en la lucha contra la propagación del coronavirus y no salir de viaje estos días aunque estén lejos de sus familiares. De allí salieron todos con un plan de trabajo personalizado a la medida del espacio que cada uno tiene en su domicilio y con unas pautas nutricionales similares, con matices, a las que deben seguir durante toda la temporada.

Los que tienen un amplio jardín en sus viviendas, como Leo Messi o Marc-André ter Stegen, pueden equiparar más sus entrenamientos a los habituales del resto del año. El argentino dispone incluso de una portería. Pero no todos cuentan con un terreno tan grande y deben hacer encaje de bolillos. Junior Firpo ha mostrado imágenes de cómo aprovecha una habitación. La ha convertido en un gimnasio.

Otro factor anímico a tener en cuenta es la situación personal en la que cada jugador comenzó el confinamiento. No todos están acompañados de sus familiares. Frenkie de Jong, por ejemplo, está solo en Barcelona debido a que su novia se había desplazado a Holanda antes de que se extremaran las medidas de prevención contra el coronavirus.

A Martin Braithwaite, recién llegado al club, le pilló alojado en un gran hotel 'fantasma', con apenas diez habitaciones ocupadas. Y allí cumple con su tabla de ejercicios en solitario. Arturo Vidal tuvo más suerte y cuando comenzó el confinamiento ya estaba en su casa su preparador físico chileno de confianza.

Los lesionados también han visto afectados sus procesos de recuperación. Luis Suárez y Ousmane Dembélé reciben instrucciones a diario de los fisioterapeutas del club por videoconferencia. Los dos disponen de gimnasio en sus domicilios, un hecho que les ayuda a no perder días de rehabilitación.

Vigilancia de peso y dieta El Real Madrid abandonó el 12 de marzo las instalaciones de Valdebebas. El positivo por coronavirus del ala-pívot Trey Thompkins motivó que el club pusiese en cuarentena a las plantillas de fútbol y baloncesto, cerrando a cal y canto la Ciudad Real Madrid. El doctor Niko Mihic, jefe de los servicios médicos, fue el encargado de comunicar la situación a deportistas y cuerpos técnicos. Después era Zinedine Zidane quien informaba al equipo de fútbol de la suspensión de los entrenamientos y les transmitía que todos recibirían un plan individualizado para trabajar en sus casas mientras se prolongaba una fase de aislamiento de al menos medio mes.

Un día después, Grégory Dupont, preparador físico que llegó al Real Madrid en verano avalado por su trabajo con la selección francesa para recoger el testigo de Antonio Pintus, habló por videoconferencia con los pupilos de Zidane para detallarles esos planes. El mandato del 'científico' fue que entrenasen entre hora y media y dos horas por las mañanas, preferiblemente alrededor de las 11:00 para mantener el horario habitual de las sesiones en Valdebebas, y otro rato por las tardes. El propósito es que pierdan el menor tono físico posible, a la vez que mantienen la concentración y la motivación por los objetivos en liza, ya que la cuarentena no sólo incide en el apartado físico sino también en el psicológico. Los futbolistas del Real Madrid se mantienen en estrecho contacto con los preparadores y médicos a través de videollamadas y mensajes de WhatsApp. Vigilan su peso y su dieta, a la vez que cumplen las rutinas de trabajo, acondicionadas al espacio de que disponen. Muchos tienen amplios chalets, lo que favorece que puedan trabajar incluso al aire libre. Algunos han compartido estos días de esfuerzo solitario con sus seguidores a través de las redes sociales, cuyo uso cuidan más en esta situación por recomendación de la entidad.

Sergio Ramos difundió un vídeo en el que aparecía corriendo sobre la cinta en el interior de su vivienda, Raphael Varane subió una foto en la que se le veía en el gimnasio de casa, Lucas Vázquez se dejó ver haciendo ejercicios en el jardín junto a su hijo y Vinicius colgó fotos en Instagram machacándose en su gimnasio particular. 

Los lesionados como Eden Hazard y Marco Asensio cuentan con el apoyo de un fisioterapeuta para seguir trabajando en casa con sus procesos de recuperación. Todo con tal de no descuidar la condición de deportista. 

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