«Asturias debería copiar al 100% el modelo de trabajo que tienen en EEUU»

El programador y empresario oventense, uno de los 30 jóvenes más prometedores del mundo según Forbes, habla sobre su trayectoria y experiencia profesional en EE.UU.


Redacción

Los jóvenes talentos son una de las mayores apuestas de futuro que tiene una sociedad para avanzar, ya que serán los que innoven y provoquen que el mundo siga avanzando. En un momento tan tecnológico como el que se vive, la programación es una de las habilidades que buscan las empresas, que también surgen ubicadas en nuevos emplazamientos abstractos como el mundo digital. En ocasiones surgen figuras que aunan varias de estas características, y no es necesario ir a otros países, ni siquiera a otras regiones, para encontrarlas. Es el caso de Luis Iván Cuende (Oviedo, 1995), que aglutina en su persona la habilidad como programador, una gran visión empresarial y juventud. Actualmente se encuentra en EE.UU. sacando adelante varios proyectos y planificando otros de cara al futuro. 

-¿Qué le llevó a decidir que su futuro estaba fuera al 100%? Puede ser una decisión difícil para una persona tan joven.

-Fue una decisión bastante lógica. Creo que la mayor parte de veces nos dejamos llevar por lo que han hecho otros, sin cuestionarnos si tiene sentido para nuestro caso y en nuestros tiempos. Y así acabamos con costumbres y formas de hacer las cosas de hace 300 años.

-Abandonar su casa para vivir una nueva vida y embarcarse en esa aventura imagino que tuvo que ser duro. ¿Cómo lo llevó? ¿Y su familia?

-No fue muy duro porque tenía muy asumido que me iba a ir, y cuándo. Mi familia... sobre todo mi madre no lo llevó tan bien (risas).

-Ahora mismo vive en EEUU. ¿Qué diferencias nota en la vida diaria, en la empresarial y en el modelo de sociedad norteamericano?

-Aquí no existe esa envidia innata y esas ganas de repercutir cualquier tipo de éxito a la suerte. Obviamente se reconoce que parte del éxito es estar en el lugar y momentos adecuados, pero también se reconoce todo el trabajo que lleva hacer que algo funciona. En España... a poco que sobresales, es que has tenido suerte, tienes padres ricos o eres un illuminati.

-¿Qué está aprendiendo en EE.UU.?

-Lo que más me gusta es quitar la bullshit y la burocracia. Por ejemplo, flipé la primera vez que vi a un inversor sacar una foto a la última página del contrato, pegar su firma e insertar la página al PDF. Ciertamente eso hace todo más rápido. USA está lleno de costumbres así en el mundo de los negocios que hacen que puedas centrarte en tu producto y no en papeles.

-¿Qué diferencias básicas ha percibido a la hora de ser emprendedor en EE.UU.? ¿Qué comparación establecería con el sistema español?

-Aquí es mucho más sencillo y está bien visto. En España el Estado te pone trabas por todo. Burocracia en todas partes. Y mucha gente se suele quejar, hagas lo que hagas. ¿Haces algo que ataca un nicho concreto y puede producir dinero rápido? Seguro que has tenido suerte y estás explotando a niños.¿Te centras en hacer algo al long term (largo plazo) que puede mejorar el mundo? Eres un vende humos y no será viable nunca. Nos gusta mucho opinar de la vida de otros.

-¿Cómo ve y cómo se ve, a nivel personal y profesional, Asturias desde la distancia? ¿Qué cree que el Principado podría aportar a EEUU? ¿Y viceversa?

-No lo tengo muy en cuenta, más que nada porque no me planteo volver. De vez en cuando echo de menos la sidra y los cachopos de todas formas. Creo que exportar cachopos sería muy positivo para Estados Unidos. Y, bueno, ¿cosas que pueda aportar USA a Asturias? Pues creo que deberíamos copiarles al 100% el modelo de trabajo que tienen.

-Se ha embarcado recientemente en una notaría tecnológica de bajo coste. ¿En qué consiste? ¿Cómo funciona?

-Lo llamamos notaría pero realmente tiene muchísimas más funciones. Básicamente es una forma de establecer la verdad digital, usando una base de datos indestructible que es el blockchain, detrás de Bitcoin. Tiene muchos usos para seguridad de sistemas, por ejemplo. Y en el futuro reemplazará a los notarios, sin duda.

-¿Qué otros proyectos tiene ahora en marcha? ¿Tiene alguno pensado de cara al futuro?

-No puedo decir nada ahora mismo al respecto (guiño).

-¿Tiene en mente iniciar un proyecto en Asturias en algún momento? ¿Cuáles cree que son las cuestiones que su campo podría explotar en la región?

-La verdad es que no. Me gustaría alguna vez experimentar con cómo construir sociedades más justas, seguramente creando pequeñas comunidades con democracia directa que puedan comerciar entre ellas de forma anónima. Asturias podría ser un buen lugar para probar.

-¿Qué le parece el modelo «todogratis» que impera en internet actualmente? ¿Hacia dónde cree que se dirige la red? ¿Los usuarios son el auténtico producto?

-Está claro que los anuncios han sido una revolución en los modelos de negocio de Internet, y creo que seguirá siendo así. El tema es que cada vez les prestamos menos atención, y tienen que entrar más fuerte a nuestro cerebro.

-¿Qué modelo cree que va a tomar Internet en el futuro? ¿Cuál sería por el que usted se decantaría?

-Ojalá más descentralizado. Pero lo que parece es que se está centralizando mucho por el control de los gobiernos.

-¿Qué diferencias nota cuando vuelve a Asturias?

-Llevo sin ir bastante, pero en general noto cierta decadencia. Los pequeños centros de población deberían ponerse mucho las pilas si quieren dejar de perder a los jóvenes y, sobre todo, competir con mercados más dinámicos como Barcelona o Madrid.

-¿Qué cambiaría de Asturias?

-¡El clima! Sería un paraíso si hiciese 24 grados todo el año.

-¿Le benefició o le perjudicó que Forbes le eligiese como uno de los jóvenes con más futuro de Europa?

-¡Fue genial! Me abrió muchas puertas, sobre todo en el Valley.

-Tiene 20 años y todo un reguero de iniciativas empresariales, premios e incluso un libro a su espalda. ¿Va usted muy rápido o cree que en el sistema occidental la adolescencia y post adolescencia se prolonga demasiado?

-Más que ir muy rápido, creo que simplemente tengo demasiado miedo a envejecer. Cada cumpleaños es un año menos que me queda vivo. ¡Así que sería estúpido dejar la vida pasar!

-Es crítico con el sistema educativo. Cuénteme cómo fue su educación en Oviedo.

-No fue la mejor parte de mi vida precisamente. Los niños pueden llegar a ser muy crueles. Por otra parte, fue una pérdida de tiempo. Simplemente perdí unos cuatro años en los que podría haber estado haciendo otras cosas mejores. Y, como decía antes, perder el tiempo no me parece algo justificable.

-¿Qué habría suprimido y qué habría añadido? ¿Qué estímulos tuvo para proseguir su formación?

-Habría suprimido los exámenes, la figura del profesor, los libros, la separación de materias... Simplemente dejaría formas de que la gente joven pueda socializar y tener medios para construir cosas juntos. Tuve muchos estímulos para seguir, sobre todo porque justificar algo que todo el mundo hace es fácil. Pero cuando buscaba argumentos lógicos, y no simplemente todo el mundo lo hace, encontré un gran vacío.

-Entonces, ¿cuáles son a su juicio los principales frenos de la educación en España?

-Memorización, jerarquías claras, conocimientos aislados y, sobre todo, separación del mundo real.

-Roger Schank, un experto en Inteligencia Artificial y en educación, cree que sobra el álgebra, estudiar a Cervantes o Shakespeare y que hay que introducir la programación en los institutos, en los currículos. ¿Está de acuerdo?

-Más o menos. No creo que haya que enseñar a la gente a ganarse la vida programando, pero sí a que tengan sentido común. Por ejemplo, la gran mayoría de ataques y fallos de seguridad son culpa de las personas, no de los sistemas. Y eso es así porque muchas veces nadie sabe cómo funcionan cosas tan simples como Internet, aunque sea a muy alto nivel.

-¿Qué aspiraciones tenía cuando era pequeño? ¿Se han visto realizadas?

-¡Quería ser astrónomo! Me apasionaba la exploración espacial. Al final descubrí el software libre y todo cambió... pero me gusta más lo que estoy haciendo ahora que la que habría sido mi vida de esa otra forma. Obviamente tenía más aspiraciones, pero a tan largo plazo que me llevarán mucho más tiempo.

-Habiendo logrado muchos hitos para una persona de su edad, ¿qué retos le quedan o le gustaría cumplir?

-¡Todos! De momento he conseguido pequeñas cosas que me han posicionado en un lugar donde puedo aspirar a otras más grandes, por fin.

-¿Cómo se ve a sí mismo en el futuro, dentro de 25 años?

-Ni idea. No sé cómo será mi vida en seis meses, así que 25 años... ¡a saber!

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