Hachazo en la luz: los hogares pagarán en enero un 28 % más

Una familia media pagará casi 50 euros por los primeros 21 días de enero, a diferencia de los 39 euros que pagó el año pasado

Consejos para ahorrar en la factura de la luz Cualquiera de estas medidas ayudará a que el disgusto sea algo menor a final de mes. Atentos a la potencia contratada, a los radiadores, a la temperatura de la calefacción, a las horas a las que ponemos la lavadora o al modo stand by

redacción / la voz

Primero, la buena noticia: el mercado mayorista de electricidad, ese que, por decisión del Gobierno, determina un tercio de la factura de la luz de los consumidores, ha dejado de intentar tocar el cielo y las centrales de producción cobrarán hoy 72 euros el megavatio hora. Sigue siendo una barbaridad -el precio medio anual del 2016 no alcanzó los 40 euros y en el 2015 cerró en 50-, pero está un 8 % más barato que ayer y un 18 % que el viernes. Es decir, de momento, la tendencia es descendente, tras varios días de subidas. De hecho, desde el día 1 se encareció un 55 %.

Y aquí viene la mala nueva. Aunque se esté desinflando, los incrementos de las últimas semanas no perdonan y una familia media pagará un 28 % más en su factura de la luz solo por los 21 primeros días de enero, según cálculos realizados por la Axencia Provincial da Enerxía. Concretamente, ese hogar abonará casi 50 euros por ese período, esto es, 2,3 al día. En enero del año pasado, cuando el mercado eléctrico estaba extraordinariamente barato (el precio medio mensual del megavatio hora fue de 36 euros), el recibo le costó a esa misma familia 39 euros, 1,8 diarios. O sea, que ahora pagará 11 euros más como consecuencia del maratón de precios en el que estuvo inmerso el mercado.

Ese cálculo tan concreto vale para una familia que tenga una potencia contratada de 4,4 kilovatios, efectúe un consumo anual de 3.500 kilovatios hora y tenga contratada una tarifa sin discriminación horaria (2.0A) en el precio voluntario al pequeño consumidor (PVPC), esto es, esté abonado al mercado regulado por el Gobierno, y no en el libre.

Desde que, a partir de marzo del 2014, el mercado mayorista de electricidad actúa como referencia para fijar el coste de la energía que pagan los consumidores en la factura, casi cada hogar -y hay 25 millones de clientes de las compañías eléctricas- paga un precio diferente en el recibo. Tanto que es casi imposible controlar el gasto. Más si se disfruta de la facturación por horas, pues cada una de ellas también tiene un coste distinto. En este caso se encuentran algo más de un millón de usuarios gallegos, que son los que tienen instalados en sus casas un contador digital que registra el consumo hora a hora.

Hasta el 2014, era una subasta ordenada también por el Gobierno la que marcaba un precio estable de la energía durante tres meses. 

Tendencia a la baja

Lo que pasará en el mercado diario de electricidad el resto de días que quedan de enero es un misterio, pero el técnico de Renovables de la Axencia da Enerxía, Xosé Manuel Golpe, valora que el mercado ha tocado techo y que seguirá desinflándose.

El cambio de tendencia se produce en medio de una fuerte alarma social, política e incluso judicial por el encarecimiento de la electricidad. La trata de calmar hasta la Fiscalía de lo Civil del Tribunal Supremo. Este órgano anunció el viernes que salía en defensa de los consumidores abriendo una investigación para conocer las causas de las fuertes subidas. El paso adelante de la Fiscalía se produjo a su vez al día siguiente de que el ministro de Energía, Álvaro Nadal, anunciara su intención de tomar medidas para intervenir en el mercado del gas para abaratar los precios.

Con ese gesto culpaba a las centrales de ciclo combinado (usan ese combustible para producir electricidad) de tirar hacia arriba de los precios. Es así, pero porque entran en un mercado tutelado indirectamente por el Gobierno -las normas las impone él- que está provocando que las tecnologías más caras, como los ciclos, marquen el precio medio del día. Además, en los últimos días, el coste de ese combustible se disparó al disminuir las importaciones procedentes de Argelia, lo que provocó la cancelación de contratos de suministro. Las operadoras, para atender los picos de demanda que se preveían por la ola de frío, compraron gas en el prohibitivo mercado al contado, lo que incrementó aún más los precios. 

Si no hay agua, gas natural

Las centrales de gas habitualmente no son tan necesarias para el sistema de generación como en las últimas semanas. Ahora lo son, porque la sequía y el viento escaso han hecho caer los aportes de las energías renovables (especialmente de hidráulica), que, además, abaratan el precio del mercado.

En definitiva, que se han conjugado una serie de factores objetivos que explican el encarecimiento de la electricidad, pero la mera investigación anunciada por la Fiscalía de lo Civil del Supremo ya arroja dudas sobre la limpieza total de las operaciones. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia también está averiguando si se han producido irregularidades.

En diciembre del 2013 ya detectó anomalías, que concluyeron con una sanción de 25 millones a Iberdrola por jugar con las ofertas de sus centrales hidráulicas (entre ellas, la del Sil) para provocar el alza de los precios. 

No a la reforma del mercado

El ministro Nadal descarta modificar el funcionamiento y el sistema de casación de precios en el mercado mayorista. Asegura que la normativa comunitaria no lo permitiría. Antes de anunciar las medidas para intervenir en el mercado del gas -el sector duda sobre su eficacia-, el ministro reconoció que el precio de la electricidad estaba tan desbocado que, si las cotizaciones se mantenían así, el recibo subiría ocho euros al mes.

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