UGT y CCOO claman en Avilés contra la «corrupción laboral»

Noelia Rodríguez AVILÉS

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Los sindicatos mayoritarios lamentan que los jóvenes asturianos tengan que emigrar «mientras los partidos de izquierdas en la Junta están en una riña de gatos»

02 may 2017 . Actualizado a las 13:30 h.

Además de la corrupción política España padece la «corrupción laboral», el término elegido este lunes por el secretario general de UGT, Javier Fernández Lanero para escenificar la situación en que se encuentran los trabajadores. Lo hizo durante la manifestación del 1 de mayo, que tanto UGT como CC OO convocaron en Avilés y en la que se cargó contra el gobierno del PP en Madrid y se dio un tirón de orejas a los partidos de izquierdas en el Principado. «Los jóvenes asturianos se van de la región mientras los partidos de izquierda en el Parlamento regional está en una riña de gatos», apuntaba Antonio Pino, secretario de CC OO Asturias. Los dos encabezaron una manifestación que reunió a 7.000 personas según la Policía Local por las calles de Avilés, a pesar de que durante varios minutos la lluvia acompañó al recorrido. .«No hay excusas» rezaba la pancarta que sujetaban y es que los sindicatos mayoritarios consideran que se ha pasado el tiempo en que se podía justificar prácticamente cualquier situación aludiendo a la crisis.

«Después de tres año de crecimiento económico que ha servido para aumentar los beneficios empresariales y no las rentas del trabajo pedimos que los salarios crezcan tras nueve años de precarización», apuntaba Pino ante los periodistas antes de iniciar la marcha del Día de los Trabajadores, que se prolongó por las calles de Avilés durante algo más de media hora. Después acusaría que «lo que realmente crecen son las rentas de los grandes grupos financieros y los empresarios, se aprovechan a costa de los trabajadores». El empleo precario y temporal, la diferencia entre los salarios de hombres y mujeres, que «la igualdad de género sea algo de nuestro día a día», los recortes en sanidad, la pobreza infantil o «lo inmoral e injusto que ha hecho el PP con los pensionistas» fueron algunas de las reivindicaciones lanzadas por Pino y Fernández Lanero en sus intervenciones al llegar a la plaza de España. No se olvidaron tampoco de a situación de los refugiados en Grecia y Turquía y de cómo Europa permite se vulneren sus derechos o de los prisioneros palestinos en huelga de hambre ante el acoso de Israel.

Los secretarios de UGT y CC OO fueron especialmente dura con la política del PP, al que acusó de «no proteger a las personas, se lo quedan para ellos y sus amigos», en palabras de Pino, quien  instó a «decir basta ya a la corrupción que es inmoral y supone que recursos públicos dejan de usarse en favor de los ciudadanos». La corrupción fue uno de los ejes de protesta de la manifestación, que si no fuera por el ritmo que una charanga llevaba al inicio de la marcha, resultó de lo más silenciosa. Apenas se escucharon proclamas de protesta ni petardos al paso de la marcha. En ella se dieron cabida diversas secciones sindicales, así como entidades de toda índole, incluidos los ecologistas que protestaban contra la contaminación. Y se dejaron ver muchas caras conocidas de los sindicatos mayoritarios y de los partidos de izquierda presentes en el Principado.

Tirón de orejas a los políticos presentes

Además de los representantes de trabajadores a nivel comarcal y regional estaban la consejera de Bienestar Social, Pilar Varela, diputados autonómicos como Nuria Devesa y Carmen Eva Pérez (PSOE), Gaspar Llamazares y Ovidio Zapico (IU) o Emilio León (Podemos), así como los alcaldes de Avilés, Corvera, Illas, Carreño, Mieres o Langreo. La primera edil de Castrillón no puedo acudir por motivos personales, pero el consistorio estuvo representado por la concejal María del Mar González Iglesias. Todos ellos tuvieron que escuchar como los sindicatos les echaban en cara su falta de unión ante asuntos de envergadura, como desbloquear las infraestructuras de la región o luchar contra el envejecimiento de la población. «Exigimos que antepongan sus intereses personales, sus fobias, sus rencores a los intereses de los asturianos porque necesitamos que la oposición se  ponga de acuerdo para evitar que el gobierno puede hacer recortes», pidió Fernández Lanero, al tiempo que reclamó “un compromiso con Asturias, que tenga peso, porque no tiene ninguno”.

«Si España crece económicamente no hay ni una excusa para que todos estos beneficios no se repartan entre los trabajadores. Fuimos los más desfavorecidos, los que pagamos una crisis que no generamos mientras que a la banca y el sistema financiero, que la provocaron, se les inyectaba dinero público a nosotros se nos quitaba el empleo y bajaban los salarios», protestaba el secretario de UGT, quien hizo un guiño a la investigación en que se vio inmerso el sindicato a costa de los cursos de formación. «Si creían que por asaltar la sede iban a acobardarnos se equivocaron, estamos más vivos que nunca», aseguró ante su predecesor en el cargo, Justo Rodríguez Braga, que fue detenido por este caso. Este fue el primer 1 de mayo de Fernández Laredo al frente al sindicato y se da la circunstancia de que también fue el último de Pino en CC OO, quien se despidió de los trabajadores «con una gratitud infinita por vuestro apoyo».