Las telecos entran en una espiral de subidas de tarifas que dura ya dos años

La escalada coincidió con las operaciones de concentración en el sector

Variación de precio de los paquetes de telefonía Variación de precio de los paquetes de telefonía

redacción / la voz

Más por más. Así podría resumirse la estrategia comercial puesta en marcha por las principales operadoras de telecomunicaciones desde mediados del 2015. ¿En qué consiste? En ofrecer mejores servicios a los clientes, fundamentalmente más datos para navegar por Internet desde sus móviles, pero a cambio de incrementar las tarifas. Vodafone y Orange las han actualizado tres veces en los dos últimos años. R, cuatro y Telefónica, siete (cuatro de ellas solo este 2017).

Según datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), los hogares españoles gastaron al mes un 4 % más entre finales del 2014 y mediados del 2016 -el regulador no dispone de datos más recientes- para pagar dos de los servicios más comunes: el paquete doble fijo, que incluye telefonía, banda ancha y acceso fijo; y el cuádruple, esto es, móvil, fijo, banda ancha fija y móvil y acceso fijo. El presupuesto mensual para costear el paquete quíntuple (que suma la televisión de pago a la oferta anterior) subió durante ese mismo período un 1,2 %.

El director general de la operadora gallega de cable, Alfredo Ramos, considera que no se puede hablar de incrementos de precios cuando la compañía mejora la oferta. «Unha subida de tarifas sería cobrar máis polo que xa tes», aclara. Precisamente, R lanzará una nueva oferta en julio que duplicará la velocidad de navegación a través de su red wifi, porque «o que nos están a pedir os clientes son máis datos en móbil», matizó Ramos. Pero aquellos que no los quieran no los tendrán que pagar, destacó el responsable de R. «Haberá clientes que paguen menos se queren, existirá esa opción flexible».

No tuvieron esa suerte de poder decir no a las ofertas -salvo renunciando al contrato y cambiando de compañía- los clientes del resto de las operadoras. Fuentes de Vodafone explicaron que ellos revisaron las tarifas en abril pasado, pero mejorando de forma considerable los datos móviles. «Es lo que nos piden los clientes», subrayaron.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha vuelto a llamar a la puerta de la CNMC para que vigile esta cascada de subidas de tarifas en los últimos años. Fuentes de la entidad explicaron que las operadoras están mejorando unilateralmente sus ofertas con servicios «alejados de las necesidades de los consumidores, la mayoría no necesitan tantos datos».

La revisión de precios comenzó en el 2015 casi parece que por necesidad. Rompían así varios ejercicios consecutivos de tarifas a la baja. Fue el arma principal que usaron las telecos en la agria batalla en la que se embarcaron para captar clientes durante los años duros de la crisis económica. Aunque la utilizaron, y con éxito, a costa de sus ingresos. Estos cayeron más de un 32 % entre el 2008 y el 2014. En el 2015 se estabilizaron en 30.800 millones. De momento, es el último dato anual disponible. A la caída acumulada de ingresos del sector se sumó el aumento de las inversiones en el despliegue de red y en la compra de compañías. En el caso de Vodafone, la de ONO, en el 2014; al año siguiente, Telefónica se quedó con DTS (Canal+) y Euskaltel con R. En febrero del 2016 fraguó la de Jazztel por parte de Orange.

Solución: cambiar de compañía

Las organizaciones de consumidores recuerdan que si el cliente no está de acuerdo con pagar más dinero al mes a cambio de disfrutar de más datos sin haberlo solicitado previamente tiene la opción de cambiar de compañía sin que ello le suponga penalización económica de ningún tipo. Fuentes de la OCU explican que subir las tarifas de un contrato es modificar las condiciones de forma unilateral, lo que da derecho al consumidor a darse de baja y a buscar mejor suerte en otras operadoras.

Masmóvil y las virtuales ganaron 30.000 líneas móviles a costa de las grandes

En marzo pasado, las compañías de telecomunicaciones llevaron a cabo algo más de medio millón de portabilidades móviles. Es el número de clientes que se pasaron de una operadora a otra. Son un 11,5 % más que en febrero, según los datos oficiales que maneja la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). En todo el 2016 se efectuaron 5,6 millones de intercambios de líneas, frente a los 5,5 del año anterior. En marzo, las tres principales operadoras perdieron más clientes de los que captaron. Movistar se dejó 17.737; Vodafone, 6.041; y Orange, 7.031. Le ocurrió al revés a Masmóvil (que agrupa a Pepephone y Yoigo), que acabó el mes con un saldo positivo de 19.335 clientes. El resto de las operadoras móviles virtuales (OMV) lo hicieron con 11.474 más. Pese a este trasvase hacia las pequeñas, las grandes mantienen la hegemonía en el negocio: Movistar cuenta con 15,3 millones de líneas de móvil en España; Vodafone, con 14 millones; y con 13 millones Orange. Frente a ellas, Masmóvil, con 4,4 millones, y el resto de las OMV, con 4,1.

La CNMC acaba de aprobar nuevas condiciones a las operadoras para que simplifiquen los trámites que exigen a los clientes para efectuar la portabilidad. Así, a partir del 20 de noviembre, solo será preciso aportar el DNI.

Competencia detectó falta de información por parte de las telecos a los abonados y por eso las obligará a explicar al usuario el procedimiento detallado para cancelar en el que deberán especificar que la portabilidad es gratuita.

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