«Los trabajadores deben recuperar todo lo que han perdido con la crisis, incluidos los salarios»

Isaac Pola, consejero de Empleo, Industria y Turismo, analiza la situación económica del Principado y los principales retos a los que se enfrenta la región

Entrevista Isaac Pola El consejero de Empleo, Industria y Turismo analiza la situación económica de Asturias

Redacción

Isaac Pola es el nuevo hombre fuerte en la consejería de Empleo, Industria y Turismo. Con una dilatada experiencia como Director General de Minería y Energía, ha sustituido a Francisco Blanco en un departamento que aglutina disciplinas muy dispares. Entre ellas, el turismo, un sector al alza que ya genera más del 10% del PIB de la región. El Principado trabaja en la implantación de un nuevo plan que consolide ese crecimiento, con un esfuerzo especial en la captación de los visitantes internacionales, mientras apuesta por el mantenimiento de la industria como otro de los motores económicos de la región. En esta rama de actividad el consejero destaca la competitividad de la comunidad autónoma, ya que sostiene que, a igual tamaño, las empresas asturianas son más eficaces que sus competidoras europeas. En cuanto al empleo señala que es el momento de que los trabajadores recuperen todo lo que han perdido durante la crisis.

-Mes y medio al frente de la Consejería de Empleo, Industria ya Turismo. ¿Qué se ha encontrado?

-Algo ya conocía después de unos cuantos años como Director General de Minería y Energía. Todo el mundo sabe que es una consejería que reúne un conjunto de competencias notable y dispar. Aquí se reúnen las líneas estrategias en materia de actividad económica, y me gustaría destacar que el marco general de actuaciones está definido por el acuerdo de concertación social. Ese acuerdo reúne un conjunto de actuaciones que marcan la trayectoria de buena parte de los departamentos involucrados en la consejería.

-¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta la consejería hasta el final de la legislatura?

-Tenemos retos adaptados a cada una de las competencias. Tenemos políticas en materia de industria, telecomunicaciones, minería, energía, innovación, emprendimiento, promoción económica, prevención de riesgos laborales, trabajo, empleo, informática… es un conjunto de competencias notable. En algunos casos ya tenemos encauzada la trayectoria para los próximos años con el diseño de algunos planes estratégicos y en otros estamos en fase de elaboración.

-La economía crece con fuerza y se nota en el empleo aunque lo hace a un ritmo lento. ¿Qué previsiones manejan?

-Hablaremos mejor de objetivos que de previsiones, que resultan muy complicadas considerando la multitud de factores que influyen. Queremos establecer un marco que permita una evolución favorable. El objetivo es continuar la tendencia de reducción del paro y aumento de la población activa que se ha producido en los últimos meses. Debemos destacar un par de parámetros. Llevamos 45 meses consecutivos de disminución interanual del paro en la región. Ya nos gustaría que la reducción fuera progresiva y creciente, pero creo que es positivo que sea continuada y estable. En este sentido, tenemos que mostrar nuestra preocupación por la calidad del empleo. También tenemos que decir que Asturias está 4 puntos por debajo de la media nacional. Existe una configuración demográfica especial que conlleva particularidades, pero lo más importante es habilitar un escenario que permita fortalecer la actividad económica, que es la que demanda empleo.

-¿Coincide con la Ministra de Empleo y con los líderes de la patronal en que es el momento de subir salarios?

-En estos últimos años ha habido un deterioro constatable por varias vías de la calidad de los empleos. Así lo hemos denunciado en muchos foros. Es preciso hacer una actualización salarial con el debido equilibrio. Hay que recuperar todo aquello que sea ha perdido con la crisis ahora que la actividad económica apunta buenos indicios en cuanto a su evolución.

-La construcción y los servicios están comiendo terreno a la industria como principales impulsores del PIB regional. ¿Puede suponer esto una mayor precarización del empleo?

-Es una de las cosas que queremos combatir en el sector de la construcción. Figuras como la de los falsos autónomos o determinadas estrategias de precarización del empleo. Así lo hemos pactado en la mesa de la construcción de la concertación. Actuamos a través de la inspección para evitar estas circunstancias que suponen competencia desleal. También queremos incorporar parámetros sociolaborales y de innovación en los pliegos de licitación de las obras para tratar de evitar que el único factor sea el precio. Entendemos que es una dinámica razonable. En cuanto al empleo en servicios y turismo, son sectores con una utilización masiva del recurso humano, mientras que la industria tiene un mayor componente de inversión y es, en términos relativos, menos generadora de empleo pero el que tiene es de mayor calidad. Además, genera actividades indirectas a través de los servicios asociados que tienen una aportación significativa. Queremos reforzar que Asturias siga teniendo un corazón industrial y es un poco una de nuestras claves, sin desdeñar sectores en evolución positiva como el turismo o determinados servicios.

-El turismo aspira a batir un nuevo récord este año mientras el Principado prepara una nueva estrategia a largo plazo. ¿En qué consiste ese proyecto?

-Tenemos definido y consensuado con los agentes sociales y con el sector el Plan Estratégico de Turismo Sostenible con un horizonte a 2020. Es uno de los sectores con una evolución más positiva. Ya estamos por encima del 10% en aportación al PIB y genera un 11% del empleo de la región. Esa evolución conjuga varios elementos, entre los que no se puede discutir la aportación de la promoción del Principado, la promoción del turismo internacional, con un paquete de vuelos internacionales que hace que los extranjeros ya supongan el 16% de la masa turística. Ese plan busca sostenibilidad en cuanto a la integración de la actividad con el entorno y la calidad como marca distintiva de nuestro turismo. Busca la desestacionalización y diseña medidas para que sea continuado a lo largo de los años. También buscamos el equilibrio territorial, que no sea un turismo concentrado en determinadas zonas y actividades sin expandirlo por todo el territorio.

-¿Qué ofrece Asturias a los turistas?

-Hemos diseñado paquetes de productos especializados para concitar distintos intereses: gastronómico, el activo y deporte, cultural, industrial, rural… También el turismo de ciudades, de costa y otro elemento importante, el Camino de Santiago. Con todos estos productos tratamos de llamar la atención de distintos segmentos y conjugar ese desarrollo que está dando muy buenos resultados. Todo ello combinado con una estrategia de promoción que me gustaría destacar. La nueva campaña «Vuelve al Paraíso» ha recibido en 15 días 4 millones de descargas, parece que está generando una expectativa significativa. También hemos inaugurado la oficina de turismo del aeropuerto para favorecer esa internacionalización. El turismo se está revelando como uno de los sectores con más proyección.

-Su predecesor en el cargo había anunciado que el Principado negociaba la incorporación de una base de Ryanair en Asturias. ¿Siguen abiertas esas negociaciones?

-Sin concretar con ninguna firma en particular, sí tenemos conversaciones, no solo con las nuevas, sino tratando de diversificar los destinos de las ya ubicadas aquí. Ese esfuerzo continuado da como fruto que Asturias disponga de la mejor oferta de vuelos en su historia. Las estadísticas de visitantes en el aeropuerto son positivas y son consecuencia de esa estrategia.

-Volotea también ha adelantado su intención de ampliar el número de destinos en los próximos años. ¿Hay novedades?

-Estamos en negociaciones tratando de incorporar los nuevos destinos. El objetivo es ir incorporando un nuevo destino al año. Ahora tenemos buena cobertura internacional, con conexiones con los principales países europeos en cuanto a demanda de turistas. La tendencia es consolidar los destinos que están y por otro lado ir incorporando de forma consistente nuevas rutas.

-La globalización ha aumentado la amenaza de la deslocalización de empresas. Pese a ello, varias multinacionales se han comprometido a realizar inversiones millonarias en la región. ¿Hay riesgo de que se marchen?

-Entiendo que nuestro trabajo en esta materia por una parte está en la consolidación y crecimiento del sector industrial ya asentado y por otra parte en la captación de nuevas incorporaciones. Determinados sectores, como el químico o el metal, ilustran que están en buen momento. No podemos bajar la guardia y concebimos la actuación como la de crear un entorno atractivo y competitivo para que las empresas desarrollen su actividad y mejoren su competitividad en un mercado global. Todo es el fruto del trabajo coordinado con los agentes sociales, que muestran como Asturias es competitivo para el desarrollo de su industria. Tenemos tradición y cultura industrial arraigada, recursos humanos especialmente valorados por las multinacionales que se implantan aquí, infraestructuras… Un conjunto de factores que favorecen un buen entorno para el desarrollo de la actividad. Pero tenemos que estar vigilantes y proyectando el futuro. La consejería pretende hacer un esfuerzo en la digitalización de la industria, en la industria 4.0. La estrategia pasa por ser competitivas, por la calidad y por su liderazgo a través de la tecnología.

-¿Cómo condiciona el tamaño de las empresas esa competitividad?

-Trabajamos también en esa línea, el incremento del tamaño de las empresas. Es un factor determinante. Todas las empresas se mueven en un mercado global y ahí el tamaño importa para acceder a la tecnología y a la financiación. Manejando los parámetros estadísticos, hay una cuestión nuclear, que a igualdad de tamaño, nuestra productividad está por encima de nuestros competidores europeos. Por eso, la clave es incrementar el tamaño.

-¿Están las empresas asturianas preparadas para esa cuarta revolución industrial?

-No sé si totalmente, pero en buena medida sí. Esa es una de las líneas de trabajo importantes. Evidentemente, aquí existe un papel de liderazgo de tracción por parte de las grandes multinacionales. Son actores clave para favorecer esa revolución. Otra de las líneas en las que trabajamos es en las empresas tractoras. Tratamos de poner en relación a las grandes con las pequeñas para coordinar y que tiren del carro e incorporen a las pequeñas al proceso. No es una revolución instantánea, requiere tiempo de adaptación, pero ya vemos los primeros resultados.

-¿Existen posibilidades reales de que Tesla implante su fábrica en Asturias?

-La captación de inversiones continúa siendo un objetivo de nuestra estrategia de promoción económica. Fruto de ese objetivo muchas de las multinacionales están localizadas en Asturias, evolucionando y creciendo. Recuerdo los casos de Dupont, Thyssen… las grandes que se han incorporado, y no solo ellas, ya que de forma inducida han traído a otras. Ese es, por ejemplo, el caso de CSC, que de la mano de Dupont en origen apareció aquí y ahora es una gran realidad consolidad. La captación continuará. Respecto a Tesla todos hemos dicho que la captación de un proyecto es un proceso lento, con muchos estadios, y ahí estamos participando, pero no solo en ese. Los grandes proyectos tienen procesos como de licitación, por hacer una analogía, y ahí estamos, Naturalmente a través del Idepa, que mantiene dentro de sus líneas de actuación la captación de inversiones de todos los proyectos que andan por el mundo. Asturias trata de ofrecer en esos procesos sus puntos fuertes.

-¿Cuáles son esas ventajas competitivas de Asturias?

-Un entorno adecuado para el desarrollo de la actividad: infraestructuras, cultura industrial, capacitación de recursos humanos siempre destacada como factor común, una capacidad logística interesante…Todos estos factores configuran ese escenario que puede resultar atractivo para captar esos proyectos.

-¿Está la minería condenada a su desaparición en 2018?

-Siempre hemos dicho que la minería energética, la del carbón, como reserva estratégica debería tener futuro más allá de 2018. Estamos trabajando con la administración general y otras comunidades autónomas, especialmente Aragón y Castilla y León, para revertir esa condición que pesa como una losa sobre el sector, que es la obligatoriedad de la devolución de las ayudas recibidas entre 2011 y 2018 para poder continuar la actividad. Eso sería una sentencia para el sector. En Europa debemos reformular esa condición. Ese es uno de los objetivos, pero mientras tanto es preciso redundar en la necesidad de cumplir compromisos. Circunstancias recientes ilustran el papel relevante en el mix de generación nacional. Hemos visto como circunstancias climatológicas han reducido la aportación de la energía hidráulica y eólica y el carbón ha sido un elemento compensador, clave en la regulación de los ajustes del sistema eléctrico y mitigador del incremento de los precios de la energía eléctrica. Si esto lo decimos a nivel nacional, ni que decir tiene a nivel regional, donde el carbón es el protagonista de la generación eléctrica.

-El proceso de transición energética ya está en marcha…

-El proceso de transición energética apunta a la descarbonización, pero entendido en su justa medida. Eso no implica la desaparición del carbón sino una modulación de su participación en mix. El coste de la energía es un elemento clave de la competitividad de la región. El papel del carbón está por concretar en función de la evolución tecnología y de otras alternativas, pero sin precipitaciones. El Consejo Económico y Social Europeo y algunas consultoras de prestigio han hecho valoraciones y proyecciones después de la cumbre del cambio climático. En todos los casos se precisa que la desaparición precipitada de algunas tecnologías en proceso de transición podría convertir al propio proceso en ineficiente y poner en riesgo la seguridad energética del suministro. La transición debe ser ordenada y teniendo en cuentas todas las perspectivas, no solo la ambiental, también la energética y la económica.

-¿Tiene Asturias definida una estrategia sobre energías renovables?

-El plan nacional está tratando de favorecer su implementación con procesos de subasta. Trata de conducir al conjunto del Estado al cumplimiento de los compromisos en Europa. A nivel regional, tenemos algunas potencialidades por desarrollar. En los últimos años ha habido un avance de eólica y existe margen en la biomasa y la masa forestal. En esos campos las potencialidades son evidentes. También hay algunas otras singularidades como la geotermia de agua de mina, o la energía solar, que ha presentado disminuciones en cuanto a coste de implantación, lo que favorece expectativas.

-El primer plan de retorno del talento impulsado por el Principado ha sido un fracaso, ¿qué novedades incluyen para la segunda edición?

-Todos estos planes de retorno del talento impulsado en otras comunidades autónomas han tenido unos resultados no especialmente positivos. Ello tiene razón de ser al tratarse de una medida pionera y debido a que el diseño en origen igual no atendía a las expectativas. En la segunda edición, que estamos próximos a sacar, hemos mejorado varios aspectos. Hemos ampliado el plazo, pasado de 2 a 4 años, mejorado la dotación económica y aligerado algunos requerimientos administrativos en cuanto al órgano receptor de ese talento. Creo que hemos mejorado algunos parámetros que eran una barrera y entiendo que esta nueva versión será más atractiva y mejorará los resultados. Entendemos que hay que engrasar y adaptarse a las demandas del colectivo, pero creo que con las mejoras engancharemos con esas demandas.

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