¿Cómo cuentas tu despido en una entrevista de trabajo?

Según los expertos, en el currículo no tiene cabida ese tipo de experiencias, pero sí hay que llevar preparadas las respuestas


Con cara de póker se queda cualquiera al que uno le pregunte ¿cómo contarías tu despido en una nueva entrevista de trabajo? La mayoría de los consultados no saben ni por dónde empezar. Los expertos coinciden en destacar un hecho: en el currículo no tiene cabida ese tipo de experiencias, pero sí hay que llevar preparadas respuestas en el momento de la entrevista personal. «Partiendo de la base de que ahora los seleccionadores cuentan con herramientas para poder contrastar las respuestas de los entrevistados, es más recomendable que nos adelantemos a este tipo de preguntas para que no nos cojan por sorpresa y podamos ofrecer una respuesta que no perjudique nuestra candidatura, aunque los motivos sean difíciles de explicar», asegura Javier Caparrós, director general internacional de Trabajando.com y HR-Consulting. 

Manteniendo la mirada

José Manuel Velasco, asesor de comunicación y coach ejecutivo, advierte que cualquier versión dada se puede contrastar, y si es distinta a la que el entrevistador obtiene, lo único que se va a generar es desconfianza. Así que, según este experto, hay que ser transparente y sincero, sin eludir la mirada y siempre explicando las circunstancias. «Si el despido fue pactado y por una diferencia de criterio con el superior, la respuesta podría ser: ‘‘No compartía el modelo de negocio y me pareció oportuno y responsable dejar mi puesto’’. Nunca demostrar rencor (si no lo tienes, mejor) porque el que lo tiene, también se verá en la obligación de gestionar este tipo de sentimientos en otras circunstancias, lo que será valorado por el responsable de recursos humanos. Y explicar que cualquier experiencia sirve de aprendizaje». Por ejemplo: «He dejado la empresa por diferencias con mi jefe, pero he aprendido que las relaciones humanas son fundamentales en las organizaciones». Así que si no te entiendes con tu superior, tienes un problema. 

Supongamos que usted ha sido despedido. Los motivos pueden ser varios, pero de la explicación que dé a su entrevistador debe salir fortalecido. HR Consulting expone cuatro supuestos:

1. La empresa cerró. Se deben de explicar brevemente los motivos del cierre. Se demuestra así el conocimiento y el interés por la compañía. El entrevistador podrá comprobar hasta qué punto la persona se involucra en la evolución de la compañía.

2. Si la empresa disminuye su actividad. El entrevistador tratará de saber por qué, sin haber cerrado, el entrevistado es el que ha sido despedido y no otros compañeros. Hay que ser honestos, pero siempre sin hablar mal de la empresa, de los antiguos jefes o de los compañeros.

3. Si el contrato finalizó. Hay que dar una respuesta concreta y precisa y poco más. A ningún seleccionador le extrañará que no se renovara porque pasa a diario.

4. Si el despido fue procedente/ improcedente. Si ocurrió algo muy grave, el candidato debe seleccionar con extrema prudencia cada palabra que utilizará para explicar los motivos sin caer en la mentira, ya que no puede comunicar el hecho dándole aún mayor gravedad. Si el despido fue improcedente se explicará evitando hablar mal de la empresa, jefes o compañeros. Es recomendable centrarse en la experiencia adquirida y los conocimientos enriquecedores que aportó esta etapa en la carrera profesional.

Ana Herranz Martín, miembro del departamento de carreras de IE Business School, incide en cuatro indicaciones:

1. Hay que prepararse la respuesta y ensayarla con antelación. Es importante para no ponernos nerviosos y hablar demasiado como dando demasiadas explicaciones y que pueda parecer que no salimos bien de la compañía.

2. Hay que contestar de manera rápida y natural, sin que parezca que le damos importancia.

3. Tenemos que hablar de lo que hemos aprendido en esa etapa de nuestra carrera, enfocarnos en lo positivo

4. No presentarnos como víctimas y hablar mal de la empresa o de nuestro anterior jefe. 

Cuestión impertinente

Para Iago Pereiró Díaz, experto del despacho Caruncho, Tomé &Judel, el hecho de que pregunten por un despido en una entrevista es un poco impertinente. «Más que nada -explica- porque la empresa no debería tener conocimiento de tal circunstancia, ya que no existe un registro en el que conste dicha situación laboral. Podría apreciarse, desde un ojo experto en administración de personal, en un informe de vida laboral, por el código con el que se ha tramitado la baja en TGSS, pero veo bastante inoportuno preguntar por las causas de extinción. Y si no sale del candidato comentar cómo ha sido la experiencia en su empresa anterior, lo cual sería una forma más sutil de llegar al mismo punto, no debemos presionarle para que cuente más allá de lo que tiene que ver con su capacitación profesional, su disponibilidad y sus condiciones económicas, de residencia…, en relación al puesto de trabajo ofertado».

La verdad -vuelve a coincidir este experto con el resto de sus colegas- es el único camino en una entrevista de trabajo. «El resto, los atajos, acaban dirigiendo a un desfiladero angosto que pocos consiguen salvar, aunque todos sabemos que los hay. La valía de un candidato no se mide por cómo ha finalizado su relación laboral previa, sino por cómo ha desarrollado sus aptitudes, capacidades y habilidades en el día a día, la gestión del estrés y la asunción de roles de responsabilidad cuando las circunstancias así lo exigen. Los retos forman. Por eso, aunque haya gente que se interponga y pueda darse el caso de que acaben pagando justos por pecadores, el perfil del candidato que debemos buscar es el que más se aproxime a la cultura empresarial que tenemos y que deseamos mantener».

sofia.vazquez@lavoz.es

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