¿Está Asturias incubando una nueva burbuja inmobiliaria?

El Principado ve «peligroso» que el Plan de Vivienda 2018-2021 que ultima Fomento conceda ayudas a la compra sin apenas restricciones. La patronal reconoce una cierta recuperación pero recuerda que los datos son incomparables con los de hace una década

Pisos del banco malo en Oviedo
Pisos del banco malo en Oviedo

Redacción

El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, de ahí que sea necesario extremar las precauciones para evitar que España vuelva a apostar por un modelo económico que ha originado la mayor crisis de las últimas décadas. Casi diez años después del estallido de la burbuja inmobiliaria, la economía nacional, y por extensión la regional, todavía sufre las consecuencias de un sistema excesivamente dependiente de la construcción. Ahora, la mayoría de los indicadores comienzan a dar síntomas de recuperación: aumenta el número de transacciones de viviendas, los precios suben (aunque todavía tímidamente en Asturias) y los bancos han vuelto a abrir el grifo del crédito. La Confederación Asturiana de la Construcción (CAC-Asprocon) reconoce que la situación ha mejorado pero recuerda que nada tiene que ver con la de antes de la recesión. Por su parte, el Principado tacha de «peligroso» el mensaje que puede lanzar el Ministerio de Fomento si, tal y como es su intención, recoge en el Plan de Vivienda 2018-2021 ayudas a la compra prácticamente sin restricciones. 

Los datos evidencian que el mercado inmobiliario se está recuperando en Asturias, aunque nada tiene que ver con el de hace una década. Por ello, Fermín Bravo Lastra, director general de Vivienda del Principado, considera que es necesario «leer los datos a fondo y con prudencia». Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2016 la venta de viviendas subió en Asturias casi un 17%, algo más que la media española, que fue de casi el 14%. En el primer trimestre la región mantiene esa estabilidad, con un aumento del 18% y sin los picos que se han producido en otras comunidades autónomas. La gran mayoría de transacciones se han producido en el mercado de segunda mano. En cuanto a la vivienda nueva, en Asturias la mayoría es protegida, un mercado que supone el 20% del total, frente al 10% de la media nacional.

Otros dos datos explican los cambios de los últimos años: el crédito hipotecario medio asciende en Asturias a 91.000 euros frente a 141.000 euros del resto España. Además, el esfuerzo hipotecario, los años de sueldo íntegro que se dedica a pagar el préstamo, es de 5,7 años, cuando en el conjunto del Estado es de 7,4 años. Antes de la crisis llegó a superar los 10 años. Los precios se han estabilizado en la región y en 2016, aunque subieron un 2,5% en el conjunto de España, en Asturias bajaron el 0,5%, según Tinsa, hasta los 1.280 euros por metro cuadrado frente a los 1.469 del resto de España. Son precios similares a los de 2003.

En este contexto, el responsable autonómico de vivienda explica que «el mercado no puede ser ni blanco ni negro». «No solo se debe fomentar el alquiler y hay que apostar por un mercado de venta sostenible, razonado, sin caer en la burbuja anterior», asegura Bravo. Para evitar esos excesos, señala que las ayudas del Principado a la compra de vivienda «no superan el 80% de su valor y solo se conceden a personas que acrediten su capacidad de pago de la hipoteca». Para equilibrar el sistema y que nadie se quede fuera añade que «a quien no puede comprar le ofrecemos viviendas en alquiler». Los últimos datos reflejan que en la actualidad las hipotecas se están concediendo por el 64% del valor de la vivienda, y Bravo recuperada que tradicionalmente ese porcentaje era el 80%. Durante la crisis incluso superaba el 100%.

 El «peligro» del mensaje de Fomento

Todos estos datos evidencian que la situación ha mejorado pero que dista bastante de la de hace una década. Eso sí, al Principado le preocupa el «mensaje» que está enviando el Ministerio de Fomento con el nuevo Plan de Vivienda 2018-2021. El texto no está cerrado pero contempla ayudas para menores de 35 años sin limitar cantidad de la hipoteca, sin límite de ingresos que deben acreditar para acceder a la compra o elimina restricciones en una futura venta. Antes solía prohibirse esa venta posterior, al menos, durante diez años. «No nos parecen mal las ayudas a la compra pero no podemos caer en lo de antes, da la sensación de que quieren fomentar la compra de por sí», asegura el director general de vivienda.

El riesgo es que vuelva a suceder algo similar a lo de 2008. «Tenemos que financiar la compra de productos asequibles. Debemos poner un techo de hasta cuánto podemos hipotecarnos, quién compra -que sea gente con capacidad de pago-, y para los que no puedan hacer frente a esa compra, fomentar el alquiler». afirma Bravo, quien añade que «no hay ciudadanos de primera o segunda porque uno compre y otro alquile».

El Principado ha presentado alegaciones a ese Plan de Vivienda para evitar que se cometan los errores del pasado. Las comunidades autónomas tienen potestad para hacer suyas o no las directrices del Gobierno central, pero Bravo considera que «nos preocupa el mensaje que se puede mandar al sector y a la población con ayudas a la compra tan abiertas».

La patronal reconoce la recuperación del sector

La situación ha mejorado pero nada tiene que ver con la que provocó la burbuja que estalló en el año 2008. Al menos esa es la opinión de CAC- Asprocon, que reconoce que los últimos datos «confirman la tendencia de recuperación del sector inmobiliario que se viene detectando desde el año 2014-2015, manteniéndose todos los indicadores, tanto en número de transacciones, precios, y producción, en alza constante desde aquella fecha».

Asturias no es una excepción y, por ello, lo empresarios señalan que la región «también se suma a esta recuperación, si bien con datos más modestos que los que arrojan otros ámbitos geográficos como las grandes ciudades (Madrid, Barcelona) o determinadas zonas de la costa del Mediterráneo». No obstante, dejan clara la gran diferencia que separa todavía los datos anteriores a la contracción del mercado de los actuales.

El número de transacciones del primer semestre del año 2017 arroja una cifra de 2.145 escrituras de compraventa, según el dato provisional del Consejo del Notariado, un aumento interanual del 24,7% sobre el ejercicio anterior que ya había superado ampliamente a su vez al ejercicio anterior. Pero los datos tienen matices. «Es importante señalar que las transacciones de vivienda nueva siguen estando muy por debajo de las registradas en vivienda usada, por lo que se demuestra de esta manera la tendencia de los últimos años». El motivo fundamental es, en su opinión, «el stock de esta última y la todavía baja producción de vivienda nueva, que es incapaz de enjuagar la creciente demanda del mercado».

En lo que se refiere a producción, según datos obtenidos de los proyectos visados en el Colegio de Aparejadores y Arquitectos técnicos del Principado de Asturias, la patronal señala que se confirma la tendencia al alza desde el año 2014 en el que se registraron visados para la construcción de 538 viviendas de nueva planta, 873 viviendas en el año 2015 y 894 en 2016. En el primer semestre del año 2017, los datos apuntan también en la línea de una suave recuperación de la actividad con visados para 529 viviendas.

Para la patronal, la conclusión de todo lo anterior es que estos datos «son una referencia clara de la recuperación, sin perder de vista, eso sí, las cifras anteriores al comienzo de la crisis de las que aún se está muy lejos». «Otra conclusión que ofrecen los datos es la reducción del stock, que el mercado continúa absorbiendo poco a poco, si bien a una velocidad inferior en la medida que las viviendas que van quedando son las que menos se adecúan a las preferencias del consumidor. El mercado parece recuperarse a mayor velocidad que lo hace la producción de vivienda, tal vez a causa de las dificultades financieras, legales y de confianza que aún existen», concluyen.

En cuanto a las previsiones, seestiman que en España se iniciarán entre 150.000 y 200.000 viviendas al año, por lo que a Asturias le corresponderían unas 2.000 a 2.500 viviendas año en Asturias, dato que coincide con un estudio de CAC-ASPROCON sobre necesidades de vivienda en el Principado de Asturias.

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