Jorge Fabra Utray: «El Estado debería recuperar competencias en el sector eléctrico»

El expresidente de red eléctrica y fundador de Economistas frente a la Crisis apuesta por borrar del mapa el sistema y empezarlo de cero

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redacción / la voz

El economista Jorge Fabra Utray (Madrid, 1949) es una de esas voces imprescindibles para conocer los entresijos del complejo sistema eléctrico español y saber de qué pie cojea. Lo conoce bien porque, no en vano, fue el primer presidente de Red Eléctrica de España, entre 1988 y 1997, y consejero de la extinta Comisión Nacional de la Energía, del 2005 al 2011. También es miembro fundador de la organización Economistas frente a la crisis. Hoy participa en Lugo en una mesa redonda organizada por Anpier dentro de su campaña nacional para promover el desarrollo de las tecnologías renovables.

-Decía usted hace unos meses que el mercado necesita ser borrado del mapa y empezar el cero. Qué drástico, ¿no?

-Es lo que pienso, sí. Porque desde la gran reforma de la regulación eléctrica, en 1997, se han ido produciendo pequeñas y continuas modificaciones y lo que tenemos ahora es una regulación Frankenstein. Y todos esos parches ponen de manifiesto que esa ley del sector eléctrico primigenia de 1997 no funciona y que la regulación actual, pues tampoco.

-Un reto: intente resumir en medio minuto cuáles son las consecuencias para el consumidor de esa regulación desastre de la que habla.

-Las estamos viendo continuamente: encarecimiento de la luz, frenos a la incorporación de los ciudadanos al mercado, concentraciones oligopolísticas -que se han intensificado en los últimos veinte años-; frenos al desarrollo de las energías renovables a pesar de su creciente competitividad... También se producen desequilibrios en las retribuciones de las distintas tecnologías, sobrerretribuciones a la hidroeléctrica y nuclear; e infrarretribuciones a las renovables e incluso a los ciclos combinados. Lo cual beneficia a las grandes empresas eléctricas, que son básicamente cinco. Esta regulación se apoya en un paradigma que es completamente falso, aunque parece verdadero, y es que todos los kilovatios hora producidos son iguales. Ese principio de neutralidad tecnológica es el desastre mayor, porque todos los kilovatios hora son diferentes, no solo porque no cuestan lo mismo, también porque prestan un servicio distinto al sistema. Entonces carece de sentido que todas estén compitiendo en un mismo mercado.

-¿Qué cambios haría entonces en el mercado eléctrico? El ministro Nadal dice que no puede cambiar el sistema de fijación de precios que hace que la tecnología más cara fije la retribución final de todas las demás.

-El mercado es imprescindible, pero hay que diseñarlo de modo adecuado. Para empezar, el Estado debería recuperar competencias para garantizar unas condiciones económicas y de seguridad del suministro, en la planificación energética y en el diseño de un mix adecuado de tecnologías. A partir de ahí, apuesto por unas subastas por tecnologías, es decir, que cada una compita con su propia familia.

-Propone que el Estado recupere competencias, ¿puede abundar en esta idea?

-El Estado ha confundido la liberalización del sector con su desregulación. Son conceptos antagónicos, pues a mayor liberalización, más regulación necesitamos, porque si no dejamos el campo totalmente abierto al poder de mercado, es decir, a la autorregulación. Si los agentes poderosos se autorregulan van a desarrollar normas que les convengan, claro. Es normal que las empresas defiendan sus intereses, pero el Estado también debe hacerlo con el de los ciudadanos.

-O sea, ¿propone mayor intervencionismo del Estado?

-Si quiere llamarlo así, pero cuidado, solo para que haya más libertad, o sea, para que haya más competencia efectiva.

«Para sustituir el parque nuclear necesitaremos 26.000 megavatios renovables más»

Jorge Fabra Utray defiende a capa y espada las energías renovables, cuyo desarrollo lleva años paralizado.

-¿Ve el sector al fin desbloqueado tras las recientes subastas del Gobierno para instalar 8.000 megavatios nuevos?

-No. Esas subastas caen de nuevo en el principio ideológico de que todos los kilovatios hora son iguales. Pero el servicio que presta la fotovoltaica no es el mismo que la eólica o la biomasa, ni tampoco los costes. No tiene sentido ponerlas a competir.

-Entonces, ¿qué hacer para aumentar el parque renovable?

-El Gobierno tiene que planificar, decidir cuáles son sus objetivos y elaborar una regulación que acompañe a esos objetivos.

-¿Cree entonces que esos 8.000 nuevos megavatios renovables no se van a instalar?

-Se instalarán, sí, porque los inversores han tenido que depositar unas garantías y sino las perderán. Pero esas subastas son una manera ineficiente de buscar inversores. Además, se precisarán esos 8.000 y muchísimos más. Para sustituir, por ejemplo, el parque nuclear necesitaremos en torno a 26.000 megavatios, es decir, que estos pasos que da el Gobierno están bien, pero se han hecho de manera ineficiente.

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