Guipúzcoa estrena peaje para camiones: ¿un precedente?

La Diputación Foral espera recaudar nueve millones de euros al año con una medida que afectará a los camioneros asturianos

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redacción

La polémica está servida en Guipúzcoa, el primer territorio que, gracias a la autonomía fiscal y las competencias sobre la red viaria de su Diputación Foral, impone desde este martes un peaje por el uso de la infraestructura a los camiones en la N-1 y la A-15 con el que espera recaudar nueve millones de euros al año. Este dinero, aseguran, se destinará al mantenimiento de la infraestructura para liberar a los contribuyentes guipuzcoanos de esta carga y hacer pagar a los camiones de más de 3,5 toneladas. Asumen que son los que más deterioran el firme y, de todos ellos, un 60 % tienen matrícula extranjera. Los transportistas lo han encajado muy mal y preparan movilizaciones, mientras que el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, aseguró que su departamento no puede hacer nada a pesar de tratarse de una carretera nacional que, por el particular fuero vasco, no es gestionado por el Estado, ni siquiera por el Gobierno vasco, sino por la Diputación Foral. «El Gobierno no debe pronunciarse sobre una decisión que de forma autónoma ha tomado una diputación foral», declaró ayer el ministro, extremadamente respetuoso con la decisión, quizás por estar en la antesala de la negociación presupuestaria con el PNV.

¿Será Guipúzcoa la pionera para empezar a experimentar con la euroviñeta en el resto de España? ¿Estamos ante un incómodo precedente? Las grandes constructoras llevan años reclamando el pago por uso -con la idea de gestionar ellos los cobros y hacer negocio- y los legisladores dejaron las normas estatales lo suficientemente abiertas para poder aplicarla, pero ningún Gobierno ha dado de momento el polémico paso. La medida tendría un alto coste político, la recuperación económica aún es frágil y sería muy difícil de explicar en aquellas zonas que están muy castigadas por las tarifas de las autopistas de peaje.

Pero la tasa no es un invento de la Diputación guipuzcoana. La euroviñeta está bendecida por la Comisión Europea para socializar los costes de mantenimiento en las redes transeuropeas de las que la N-1 forma parte. De hecho, la euroviñeta estricta se aplica actualmente en Dinamarca, Luxemburgo, Holanda y Suiza. Otros países como Polonia, AlemaniaBélgicaAustria, Eslovaquia o Bulgaria la cobran en determinados tramos de algunas de sus carreteras. Los más pesimistas auguran que finalmente será una tasa generalizada en el ámbito europeo y un aperitivo del pago por uso a todos los vehículos. Es interesante recordar que la propuesta del peaje para camiones la apoyó el Gobierno de la Diputación Foral (PNV y PSE) con el apoyo del PP. Es decir, lo refrendaron dos partidos que pueden gobernar España.

El pago se realiza por medio del sistema AT al paso de una serie de pórticos (tres en el caso de la N-1, uno en la autovía A-15 entre Navarra y Guipúzcoa) que detectan el volumen del vehículo y en los que no es necesario detenerse. Dada la similitud entre los autobuses y camiones, para evitar errores, la Diputación Foral, a través de su organismo de gestión de las carreteras (Bidegi), recomienda a los buses que registren sus matrículas para que no les cobren. Los camiones con Vía T no necesitan registrarse. En un principio se pensó en no cobrar a los camiones guipuzcoanos, pero esta decisión va contra la normativa comunitaria, así que se optó por cobrar un precio inferior en los trayectos más cortos. La tarifa por recorrer toda la N-1 está en el entorno de los 10 euros.

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