El Corte Inglés rememora su pasado indiano

La compañía comienza a operar en dos mercados de Cuba, la isla en la que surgió la saga familiar en los almacenes El Encanto

Un coche vintage pasa por una pintada del artista cubano Yulier Rodriguez en La Habana, Cuba
Un coche vintage pasa por una pintada del artista cubano Yulier Rodriguez en La Habana, Cuba

Redaccion

Hay que imaginarse a César Rodríguez, un joven moscón, inmigrante como tantos asturianos a Cuba a comienzos del siglo XX, durmiendo bajo el mostrador de los almacenes El Encanto, en la capital de la isla, donde había empezado a trabajar como mozo. Desde allí pasó a atender las ventas en distintos departamentos y ascendió hasta llegar a ser el gerente de la empresa, en una historia de éxito personal que sólo podía darse entre los indianos y jamás en una España marcada por un inmovilismo social que rozaba el sistema de castas. César Rodríguez inauguró una saga familiar de tíos y sobrinos, todos con origen en el concejo de Grado y que dio nacimiento a dos de las principales compañías españolas del siglo XX: Galerías Preciados y El Corte Inglés. De sus historias entrelazadas dio buena cuenta el periodista asturiano Javier Cuartas en su casi clandestino «Biografía de El Corte Inglés» que con una enorme precisión documental relata cómo se forjaron las empresas, cómo se financiaron y cómo fueron absolutos pioneros en técnicas de márketing y distribución. Pero todo tuvo su origen en los Almacenes El Encanto, aquellos en los que para venta del stock de temporada se anunciaban «drásticas rebajas de precios» y por eso hoy a la campaña de descuentos la llamamos las rebajas. El Encanto, como la mayor parte de la propiedad de la isla, fue inacutada por el estado en Cuba después de la revolución de 1959. Para entonces Pepín Fernández (Galerías Preciados) y Ramón Areces (El Corte Inglés) ya eran rivales en España, y los dos habían pasado por El Encanto en Cuba.

Medio siglo después, una división de El Corte Inglés ha llegado a Cuba. Se ubica en el mercado del centro comercial La Puntilla, en el barrio de Miramar, y opera bajo la supervisión de las Tiendas Recuperadoras de Divisas (TRD) pertenecientes al sistema empresarial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Pero en sus estantes ya están las marcas blancas de la compañía con su característico logo triangular.

Según informó la agencia EFE, la compañía ha empezado a vender productos de sus marcas blancas en dos supermercados de La Habana (Cuba) a través de un acuerdo con la empresa italiana Farmavenda. De momento, los artículos de El Corte Inglés --pastas, salsas, refrescos, conservas vegetales y de pescado y encurtidos-- se comercializan en dos tiendas, una situada en el centro de La Habana y otra en la zona del Malecón. Farmavenda compra los productos de El Corte Inglés a través de una filial en España y luego los exporta a Cuba.

La agencia señala que la venta se extenderá a una decena más de comercios a lo largo de este año y el próximo. El Corte Inglés ya utilizó esta fórmula en China. A finales de 2015, firmó un acuerdo con la empresa china Ou-Jue para distribuir productos de alimentación en ese país, tanto de marcas propias como de otros fabricantes españoles.

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