La oferta turística de Semana Santa se atomiza en Asturias

Marzo concentra el final de la temporada de esquí, lo que genera una fuerte competencia para el turismo urbano y rural

Un grupo de turistas en Oviedo
Un grupo de turistas en Oviedo

Redacción

Cada año, los días grandes de la festividad de Semana Santa oscilan entre las últimas semanas de marzo y las primeras de abril, y con ello, las previsiones del turismo cambian. En el Principado de Asturias, donde los porcentajes de ocupación suelen rozar cada año el completo, el mes de marzo trae consigo dos factores condicionantes: el tiempo y la atomización de la oferta. Teniendo en cuenta que por estas fechas la primavera acaba de empezar y la nieve presenta muy buenas condiciones en las estaciones de esquí, la oferta se disgrega, generando una fuerte competencia que puede afectar a los niveles globales de facturación de los diferentes sectores hoteleros. Asimismo, las lluvias suelen seguir predominando, al igual que las temperaturas un tanto frescas, por lo que los turistas se lo piensan dos veces para huir de un previsible mal tiempo, concentrando su viaje para aquellos días que presenten condiciones meteorológicas más agradables.

El primer fin de semana de estas vacaciones ha estado marcado por Hugo, la ciclogénesis explosiva que llegó el pasado viernes, aunque se espera que recobre estabilidad de cara al lunes. Esto ha condicionado, según Fernando Corral, vicepresidente de Otea (asociación de hostelería y turismo en Asturias), a que los turistas retrasen su día de salida, «lo que sitúa la ocupación en torno al 50% hasta el miércoles, a expensas de posibles cancelaciones», cuenta. Entonces llega el repunte.

«Cuando la Semana Santa cae en marzo siempre nos va un poco peor», asegura Daniel García, director del hotel Monumental Naranco. «El tiempo todavía no es del todo bueno y nos enfrentamos a la competencia del turismo de nieve». No obstante, afirma que «a partir del miércoles la situación mejora y para los días fuertes todavía tenemos plazas. De momento estamos en torno al 80-85% de ocupación».

Los objetivos de la patronal se sitúan, de momento, en conseguir que la ocupación sea más ecuánime durante todos los días y no solo del Jueves Santo al Domingo de Resurrección. «Queremos que se amplíe ese margen de ocupación casi completa durante toda la semana», comenta Corral. Para lo cual, como asegura García, siempre suelen lanzar ofertas para realzar la demanda, pero sin grandes efectos: «La gente sabe que tiene tres días y la economía no está tan recuperada como para permitirse una semana completa de vacaciones fuera de casa por estas fechas».

Turismo urbano

Aquel que viene a Asturias tiene claro que no se va a encontrar un paraje de sol pleno y cielos despejados. La región atrae por su naturaleza, por su paisaje y por su buena gastronomía. Si a ello se le suma la cantidad de planes y citas culturales que se concentrar durante estas fechas, el atractivo es aún mayor. «Este año tenemos la Oviedo Cup, el aniversario de Covadonga. También sigue atrayendo lo religioso. La gente siente curiosidad por las procesiones y, como no, por el buen comer», comenta el director de Monumental Naranco. El ocio predominante de las ciudades hace que «la ocupación supere el 90%, mientras que en el resto de zonas se sitúa en torno al 85-90%», sostiene Corral.

Dentro de los distintos perfiles de turistas, los que más aportan al Principado son los madrileños, ya que son el núcleo que más se mueve hacia la región durante estas fechas. A ellos le siguen los procedentes de provincias limítrofes: Galicia, Cantabria, País Vasco, Castilla y León. «Aunque también hay un buen porcentaje de Catalanes», asegura Corral.

Turismo Rural

El entorno rural sigue siendo un destino atractivo para aquellas personas que viven en ciudades de puro asfalto. Jaime García, de ARCA (Asociación Regional de Casas de Aldea), asegura que ello se debe a «la necesidad de disponer de alojamientos tranquilos pero bien conectados y con posibilidad de realizar actividades en un entorno natural próximo». Así sucede en concejos como Piloña, donde la pesca sin muerte es un atractivo con clientes fijos.

El mes de marzo también condiciona al volumen de reservas en estas zonas. «El tiempo durante este mes es cambiante, pero los clientes saben que es momento de disfrutar del comienzo de la primavera y esto en Asturias es un privilegio del que pueden disfrutar», cuenta. En este caso, aquellos alojamientos más próximos a las montañas se ven beneficiados por la temporada de esquí. García asegura que estos casi alcanzan el cupo total dada su cercanía a las pistas asturianas.

Pero lo que es un beneficio por un lado se torna en inconveniente por otro. Afirma García que las condiciones climatológicas previstas para estos primeros días están haciendo que las reservas provenientes de portales online se cancelen a última hora: «De ello se lamentan comarcas como Cudillero, que sufren muchas cancelaciones, y también en el Oriente. La ocupación en la zona de occidente esta algo mas baja por lo que estaremos atentos para redirigir la demanda de última hora hacia los alojamientos de la asociación, que conectados por Whatshap compartimos las peticiones que nos llegan para que no se pierdan en otros destinos cercanos».

ARCA, que tradicionalmente engloba a las Casas de Aldea de Asturias, abre sus puertas a todo el sector del turismo rural con el objetivo de generar un núcleo de apoyo y solución de problemas. En la última asamblea extraordinaria de la asociación, celebrada el pasado 22 de marzo, decidieron optar por la unidad y acordar una rebaja de cuota para favorecer la incorporación de otros alojamientos rurales de la región, como los apartamentos, hoteles u otros situados en zonas rurales del Principado.

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