La volatilidad del empleo turístico se cronifica en Asturias

El Principado junto con Baleares y Cantabria son las regiones que más contratos destruyen en invierno en el sector

Unos turistas consultan un plano de Oviedo en la calle Uría.Unos turistas consultan un plano de Oviedo en la calle Uría
Unos turistas consultan un plano de Oviedo en la calle Uría

Redacción

No son datos de sindicatos ni de empresas particulares. Son estadísticas que difunden los propios empresarios. La estacionalidad del empleo turístico en Asturias está entre las más elevadas de España. Solo Baleares y Cantabria presentan peores datos. Esto supone que es la tercera comunidad con más diferencia de contratos entre el verano y la temporada baja. El caso de Baleares responde a circunstancias muy diferentes, ya que su volumen de actividad no es comparable al que registran las comunidades del norte de España. Sin embargo, el mercado sí es muy similar en Asturias y Cantabria y también en Galicia, que, por otra parte, ocupa el cuarto lugar de este controvertido ránking. Lo que señalan los expertos es que en las comunidades más especializadas la oscilación de las plantillas es muy inferior a la de la oscilación de la demanda. Es decir, que mantienen más contratos incluso en la época con menos clientes. Eso no sucede en la España Verde.

Así consta en el Estudio sobre el empleo en el sector turístico español de Exceltur, la Alianza para la Excelencia Turística de la que forman parte empresas de los subsectores de alojamientos, agencias de viajes, touroperadores, transporte, alquileres de coches, centrales de reservas... El análisis de los contratos turísticos abarca, por tanto, a todas estas actividades. Los datos son contundentes pero también están matizados por sus explicaciones. Reconocen que existe mucha volatilidad pero también explican que es «muy inferior a las variaciones de la demanda, lo que refleja el esfuerzo general del sector por equilibrar mejor la relación entre la estabilidad de los contratos y las fluctuaciones de la demanda». Cita como ejemplo más significativo el caso de los hoteles. En agosto hay tres veces más demanda que en enero, sin embargo, de media, el ajuste de bajada de contratos es solo del 1,8.

¿Cómo es la estacionalidad de la demanda en el Principado? Si se analiza por zonas turísticas, la denominada Costa Verde se encuentra en la mitad. La diferencia es brutal en Ibiza y Formentera, con hasta un 127%. Por encima del 20%, se encuentran también el Maresme, Mallorca, Costa de la Luz, Costa Dorada y Barcelona. En la Costa Verde, roza el 7%. Si solo se tienen en cuenta los destinos urbanos, la diferencia es menos acusada. Las ciudades compaginan más perfiles de viajeros lo que les permite resistir mejor. Durante la semana, los hoteles tienen una fuerte vinculación con las actividades de negociaciones y con los congresos. Sábados y domingos, está lo que denominada la escapa de weekend. Esta ductilidad tiene su reflejo en Gijón y Oviedo. Ambos destinos asturianos resisten mejor la diferencia entre el invierno y el verano que la media de la región. Ambas se mueven entre un 2,8% y un 2,9% de diferencia. Por el contrario, hay urbes sometida a fuertes vaivenes. Ese es el caso de Palma de Mallorca o de Almería. En el norte hay casos llamativos, como Santiago de Compostela o Santander, que presentan datos mucho peores que las asturianas.

Los empresarios defienden su gestión y también su capacidad de arrastre. El informe de Exceltur afirma que el turismo ha sido el principal creador de empleo en toda España desde el estallido de la crisis y que ha contribuido a mitigar los efectos de la recesión sobre la sociedad. En los destinos más especializados ha conseguido espolear a otras ramas de actividad colindantes. Esto ha pasado en muy pocos casos y no en Asturias. Nuevamente, el ejemplo que se cita es del Baleares, con la renovación de las instalaciones turísticas que ha supuesto un balón de oxígeno para la construcción, arquitectos y para las empresas auxiliares.

Los sueldos es otro de los apartados que han abordado. Confirman una tendencia de los últimos años. En puestos de alta cualificación, como responsables de cocina o metres, las medianas y grandes empresas del sector turístico pagan mejor. Sus salarios, tanto globales como por horas, son superiores. En los puestos base, la situación ya no es esa. De hecho, hay incluso nuevos fenómenos como la externalización de servicios, que precarizan a los trabajadores. Ese es el caso de las limpiadoras de pisos, conocidas como las Kellys. Esta perspectiva no tiene demasiada influencia en el Principado donde las grandes empresas no tienen demasiada presencia, con la excepción de las cadenas hoteleras, asentadas fundamentalmente en Oviedo y Gijón y testimonialmente en Avilés. No obstante, algunos de estos hoteles tienen negocios singulares de restauración contratados con firmas regionales de prestigio. Esto supone que no lo explotan ellos directamente.

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