Los estibadores afilan el hacha de guerra

La Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar (CETM) acordó ayer presentar un preaviso de huelga en todos los puertos para presionar al ministerio de Fomento

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La tensión se mascaba en el ambiente. Y el llamamiento a la paciencia lanzado ayer por el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, no sirvió para enfriar los ánimos. Los estibadores -un centenar de trabajadores entre los dos puertos asturianos, Gijón y Avilés- amenazan con volver a parar los puertos estatales, como ya hicieron hace justo un año.  De momento, el sindicato mayoritario, la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar (CETM), acordó ayer presentar un preaviso de huelga en todos los puertos para obligar al Gobierno a espabilar.

El caso es que el conflicto del año pasado -que paralizó durante varios meses el tráfico de mercancías- se desató porque Fomento metió mano al sector con la intención de liberalizarlo para cumplir un ultimátum llegado de Bruselas. El conflicto medio se resolvió en junio, cuando patronal y sindicatos lograron pactar unas condiciones. Estas se plasmaron en un real decreto ley que no vale para nada sin un reglamento que lo desarrolle. Bien, pues el propio Gobierno se concedió a sí mismo un plazo de un año para elaborar ese texto final. El tiempo se acaba el próximo día 14 y el reglamento en cuestión no está, aunque se le espera.

Esa norma es importante para el colectivo por muchos motivos. El fundamental, que sentará las bases para la negociación colectiva entre patronal y sindicatos de cada puerto estatal. En el escueto comunicado enviado ayer por la CETM, el sindicato explica que esos acuerdos «no se han podido desarrollar de manera efectiva porque la herramienta fundamental para su consecución, el reglamento, aunque resulte inaudito, aún no ha sido aprobada por el Gobierno».

Esta organización no ha decidido todavía cuándo empezarán los paros ni cuánto durarán. Seguramente aguarda un gesto por parte de Fomento, como una prórroga por otro año más.

Por su parte, antes de que acordase lanzar el preaviso de huelga, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ya se temía lo peor. Porque pidió un «poco más de paciencia» a los estibadores. Recordó que la tramitación del reglamento de reforma del sector estaba «en la recta final» y que esperaba aprobarlo «cuanto antes».De la Serna declaró que «generar incertidumbre e inestabilidad en los puertos no ayuda nada y no tiene sentido».

Falta el Consejo de Estado

El reglamento de la estiba ha superado casi todos los trámites. Falta el informe del Consejo de Estado, a donde se enviará «esta semana o la que viene», y luego ya su aprobación por parte del Consejo de Estado. El titular de Fomento consideró además que, tanto empresas como patronal, «conocen perfectamente el contenido de la normativa». Y que «todos ellos sabrán acomodar las negociaciones del nuevo convenio del sector a su aprobación, no tiene que suponer ningún trauma».

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