La actividad económica asturiana sigue sin alcanzar el nivel precrisis

Un informe de la firma de asesores «Barceló y asociados» señala que la riqueza de la región todavía es un 14% al de 2007

Un soldador
Un soldador

Redacción

El crecimiento de la economía asturiana tiene diferentes lecturas. Los optimistas argumentan que el 3,5% de incremento del PIB del último año -el segundo más elevado del país, tan solo por detrás de Aragón- evidencia su robustez; pero una visión más amplia permite comprobar que, pese a esas buenas cifras, ni tan siquiera se ha recuperado el nivel de actividad previo a la crisis. De hecho, el último informe publicado en la región señala que todavía es un 14% inferior al de 2007.

El estudio presentado por la firma de asesores económicos «Barceló y asociados» destaca que, si se confirman las previsiones, la economía asturiana tendría en 2018 «su quinto año consecutivo de crecimiento, lo que no sucedía desde 2007». De nuevo, el informe da una de cal y una de arena, ya que añade que «el nivel de actividad medio de la primera mitad del año es pálido incluso comparado con años de crisis». Cita, a modo de ejemplo, que es un 7% inferior al de 2009. Además, añade que «en comparación con 2007, la actividad económica en Asturias es en 2018 un 14% inferior».

El diagnóstico está claro y permite a los asesores afirmar que «pese a ese amplio margen para recuperar lo perdido, que la economía asturiana no sea capaz de sostener un mayor dinamismo sugiere la existencia de trabas estructurales al crecimiento regional». Con todo, sus previsiones para Asturias señalan que «el nivel de actividad reduciría su velocidad de expansión un poco más, para luego comenzar a moderarse en un ritmo algo inferior al 2% anual».

Análisis por sectores

Los analistas señalan que el de mayo es el menor incremento interanual del ISAST desde diciembre de 2016. Este indicador intenta resumir «de forma simple y rápida» la evolución del nivel de actividad económica en Asturias. El mayor impulso del ISAST provino de la producción industrial, tal como viene sucediendo desde el inicio de 2017. En mayo, su expansión alcanzó al 5,6% con relación al mismo mes del año anterior. Sin embargo, los expertos señalan que «pese a tratarse de un incremento robusto, conlleva una desaceleración marcada en comparación con el incremento de 16,8% que se registraba un año antes».

El informe prosigue que con excepción del crédito bancario total, «que continúa reduciéndose -el sector privado rebaja su nivel excesivo de deuda- y los demás componentes de nuestro indicador realizan contribuciones positivas, aunque moderadas». Entre ellos, los asesores destacan la facturación en los servicios. «Sobre la base de información parcial, corregida de la variación en los precios, la misma creció un 2,1% interanual en mayo. Eso conlleva una moderación respecto de los meses anteriores. De hecho, esa variación es la más baja en siete meses», recoge el estudio.

También añade «Barceló y asociados» que aunque las ventas del comercio minorista, a precios constantes, «evolucionaron de forma aún más débil (+0,6%), la lectura positiva es que lograron encadenar seis meses en positivo, cosa que no se había conseguido en 2017».

Empleo

Por último, la radiografía de la región alerta de la evolución del empleo. «Su creación prolongó la suave desaceleración de los meses previos, con un incremento interanual de 1,2% en mayo», y concluye que se trata del «incremento más bajo del empleo en nuestra comunidad desde marzo de 2015».

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