La biotecnología como antídoto contra las lesiones de los deportistas

La empresa asturiana BioQuochem desarrolla equipos portátiles que miden la fatiga durante la práctica deportiva y ayudan a evitar el sobreentrenamiento

Dos trabajadoras de Bioquochem
Dos trabajadoras de Bioquochem

Redacción

El deporte se ha puesto de moda en la sociedad española. También en la asturiana. Un simple paseo por cualquier ciudad sirve para darse cuenta de la magnitud que en los últimos años ha cobrado un práctica que hasta hace poco tiempo estaba reservada a profesionales y a un reducido grupo de aficionados. Con la popularización de actividades como salir a correr o el ciclismo ha mejorado, en líneas generales, el estado de forma de la ciudadanía, pero también son muchos los que cometen excesos. Y para corregir esta situación está pensada una de las innovaciones desarrolladas por BioQuochem, una empresa biotecnológica asturiana que elabora, entre otros productos, un equipo portátil que mide la situación exacta del organismo durante la práctica deportiva. Así el deportista sabe si está sufriendo fatiga o sobreentrenamiento y dispone de una información que ayuda a evitar lesiones.

BioQuochem es una compañía cuya principal actividad es la investigación, el desarrollo y la comercialización de kits y dispositivos portátiles para la medida de parámetros obtenidos en muestras de origen biológico. El campo de aplicación de los productos comercializados por la empresa es la salud y la alimentación. Uno de los principales productos que tiene en el mercado es, según explica Henar Muñoz, CEO de BioQuochem, el E-BQC SPORT, un dispositivo portátil que sirve para controlar el estado de la salud en actividades deportivas. 

«Todos los promotores veníamos del entorno científico y no sabíamos nada de tema empresarial. El CEEI nos ayudó mucho»

El kit, cuyo uso se ha extendido al usuario final, surge de un proyecto desarrollado por la empresa con anterioridad que estaba destinado únicamente a laboratorios. El nuevo equipo permite, mediante una valoración del estado sanguíneo, «la evaluación directa de la situación exacta del organismo durante la práctica deportiva. Además, evaluará también el daño oxidativo, tanto en los momentos previos como posteriores a la realización de un ejercicio físico». Según explican desde la compañía, el producto supone «una solución a los problemas derivados de lesiones o situaciones de sobreentrenamiento y se presenta como una herramienta de apoyo al diseño de programas de entrenamiento personalizado». Este es el primer producto que la empresa destina al consumidor final no profesional. 

Productos de la empresa

El kit destinado a deportistas es uno de los más llamativos de los desarrollados por BioQuochem, pero hay mucho más. Henar Muñoz agrupa los productos de la empresa en tres categorías:

-Kits para laboratorios: BQCkit. Destinados a los laboratorios de investigación de todo el mundo. A día de hoy la empresa tiene distribuidores en mas de 20 países.

-Dispositivos portátiles: e-BQC. Salen al mercado a finales de mes. Son equipos capaces de medir la capacidad antioxidante con solo una gota de muestra en apenas un minuto de tiempo. Van destinados a diferentes sectores, pero los primeros en salir irán destinados a clínicas estéticas, (e-BQC health) que mide la capacidad para depurar los radicales libres provenientes de la contaminación, de la dieta o de un excesivo esfuerzo físico. También tienen el equipo destinado a bodegas (E-BQC wine), que se emplea como un control de calidad del vino durante su fabricación, ya que proporciona información sobre las tendencias de la evolución del vino en las barricas.

-Home tests. Son kits destinados al usuario final para la cuantificación de distintos parámetros. Un ejemplo es el Best Wine, que sirve para evaluar la calidad en cuanto a temas de salud de los vinos. Con una sola gota de vino y en casa, mediante el uso de la app móvil de bioquochem (BQCapp) se puede cuantificar la calidad del vino. Próximamente saldrán tres test nuevos (para la medida de la capacidad antioxidante en zumos, la cantidad de lúpulo en la cerveza y para la medida de sulfitos en vino).

Retos de la empresa

BioQuochem ya ha finalizado la fase de desarrollo de producto y ahora se encuentra en la etapa de comercialización. Para ello, según cuenta Henar Muñoz, están buscando «financiación privada que nos permita ponerlos en el mercado». 

La biotecnológica asturiana nació en 2015, cuenta con seis trabajadores y un crecimiento de facturación del 20% en el último año.

Apoyos del grupo IDEPA

Las empresas de base tecnológica tienen una primera etapa en la que el desarrollo de sus productos les lleva prácticamente todos sus recursos. Por eso, todo apoyo es bienvenido en esos momentos iniciales. «Todo surgió a partir del Centro Europeo de Empresas e Innovación del Principado de Asturias (CEEI), que nos dio la oportunidad de alojarnos en sus instalaciones y de ayudarnos a crear el plan de empresa». Muñoz recuerda que «todos los promotores veníamos del entorno científico y no sabíamos nada de tema empresarial. El CEEI nos ayudó mucho».

«El apoyo del IDEPA fue indispensable para nosotros»

Además la responsable de la empresa explica que el Instituto de Desarrollo Económico del Principado de Asturias (IDEPA) «nos dio financiación, que estaba destinada a empresas con base tecnológica, tanto en fase 1 como en fase 2. Eso fue indispensable para nosotros, ya que en la primera etapa pudimos comprar la maquinaria y todo lo necesario y la fase 2 nos sirvió para impulsar comercialización, para ir a ferias e internacionalizarnos. El apoyo del Grupo IDEPA a BioQuochem se completa con un préstamo de la Sociedad Regional de Promoción (SRP) que «nos ha ayudado a llegar a donde estamos ahora».

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