Navantia y Windar miran a Francia

Iberdrola adjudicará al principio del otoño las 62 «jackets» a las que optan las firmas

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Ferrol

La alianza formada por Navantia y Windar Renovables enfila la recta final de la producción de componentes para el parque East Anglia One, que promueve Iberdrola en aguas del este del Reino Unido. Sin embargo, ya tiene la mirada puesta en otros proyectos que gestiona la eléctrica que les abrió la puerta al mercado de la eólica marina. El que se resolverá antes es que el impulsa en aguas francesas, el parque de Saint-Brieuc, cuyos contratos de suministro se resolverán a principios del próximo otoño, después de que el pasado junio, Iberdrola llegase a un acuerdo con el Gobierno francés sobre la tarifa a pagar por los megavatios que se produzcan en este recinto.

El Ejecutivo de Macron realizó una revisión a la baja de las retribuciones del parque, que habían sido pactadas en el 2012, cuando fue adjudicado, al considerar que los costes de producción también habían adelgazado, debido a la madurez tecnológica que ha ido alcanzando el sector. La tarifa se ha recortado en un 40 %, en virtud del acuerdo alcanzado entre el Gobierno francés e Iberdrola, que ya tiene una oferta de Navantia y Windar para fabricar las jackets -estructuras que sustentan los aerogeneradores en el mar- necesarias para este proyecto. 

En concreto, el parque, que contará con una potencia de 496 megavatios de potencia, tendrá 62 molinos de ocho megavatios de potencia cada uno, y la alianza formada por la empresa pública y la compañía asturiana aspiran a fabricar todas las cimentaciones para este proyecto, aunque si sucede como en los contratos anteriores, Iberdrola repartirá el trabajo al menos entre dos firmas. El recinto estará situado en la bahía de Saint-Brieuc, a 20 kilómetros de la costa de la Bretaña francesa. 

Otros países

No obstante, este no es el único proyecto de Iberdrola que genera expectativas para ambas compañías, puesto que la eléctrica ha sido adjudicataria a lo largo de los últimos doce meses de nuevos parques en Reino Unido, Estados Unidos y Alemania. Así, ya promueve el East Anglia Three, de 1.200 megavatios de potencia y que, sumados a la primera fase -que se convertirá en el mayor recinto de eólica marina del mundo- compondrán un foco generador de unos 2.000 megavatios. Precisará de entre 100 y 120 aerogeneradores, aunque no está previsto que su construcción comience antes del 2022.

Hace tan solo unos meses que la compañía eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán se hizo también con la adjudicación de dos nuevos parques en aguas del Báltico, que sumarán 486 megavatios en los recintos de Baltic Eagle y Wikinger Süd. Iberdrola gestiona ya en aguas alemanas el parque Wikinger, el primero para el que Navantia y Windar Renovables suministraron jackets, entonces 29, y también el primero que gestionó en solitario, ya que el de West of Duddon Sands, en el Reino Unido, fue impulsado en consorcio con la firma danesa Dong Energy. 

En Estados Unidos

Pero el abanico de posibilidades comerciales que se le abren a Navantia y Windar a través de los proyectos de eólica off-shore de Iberdrola son aún mayores, ya que recientemente recibió autorización para construir un parque marino en la costa este de los Estados Unidos, que tendrá una potencia de 800 megavatios y cuya construcción arrancará en torno al 2020.

La capacidad de fabricación europea se queda pequeña por el repunte de planes 

b.c.

En el congreso de eólica marina celebrado el pasado viernes en el Centro de Innovación y Servicios de A Cabana quedó de manifiesto el repunte de planes que tienen las empresas eléctricas en el marco de la eólica marina y la opinión de los expertos de que, en ese contexto, la capacidad de fabricación de componentes de la industria europea -en la que Navantia Fene y Windar ya se han posicionado como uno de los referentes- puede quedarse pequeña. Los cálculos aportados en las jornadas apuntan a que anualmente se contratarán unas 200 jackets, un tipo de componente que si bien en los inicios de este mercado únicamente se fabricaban en instalaciones europeas, ya se hacen también en plantas asiáticas. 

También en el ámbito de las cimentaciones flotantes se espera un repunte en el sector, un tipo de sujeción que Navantia y Windar ya han fabricado para la noruega Statoil y que volverán a fabricar, aunque de un tipo distinto, para un parque portugués.

Los ponentes participantes en el mencionado congreso reiteraron la madurez que ha ido adquiriendo el negocio de la eólica marina a nivel internacional y la proyección de futuro que tiene. Estanislao Rey-Baltar, responsable del parque Wikinger, de Iberdrola, explicó que buena prueba del auge de proyectos que registra el sector lo protagoniza su compañía, que si bien originariamente preveía desarrollar los parques uno a uno, ahora se ha lanzado a impulsar media docena de actuaciones.

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