Burger King Gijón contrata a un guardia de seguridad para espiar a un trabajador

La empresa abre cuatro expedientes contradictorios a un delegado sindical por supuestas irregularidades antes y durante las últimas huelgas

Pancarta protesta de los trabajadores de Burguer King Gijón
Pancarta protesta de los trabajadores de Burguer King Gijón

Redacción

La tensión entre los trabajadores de Burger King Gijón y la dirección de la empresa se ha disparado en los últimos días. Las huelgas convocadas por los empleados para exigir que se cumpla el convenio han desencadenado una guerra entre los propietarios de la compañía y la representación sindical, con el portavoz de la asamblea de trabajadores, Aarón Parada, como principal centro de los ataques. La empresa le ha abierto cuatro expedientes contradictorios en los que le acusa de faltas «muy graves». En su campaña para conseguir pruebas contra el trabajador, Burger King Gijón incluso ha llegado a contratar a un guardia de seguridad con la orden de «estar pendiente de él por si hace algo». «Ese día era la persona más segura de Gijón», explica con sorna Parada para denunciar la situación que le ha tocado vivir. 

La empresa le ha abierto cuatro expedientes, todo ellos por faltas muy graves, pero el relacionado con la contratación del guardia de seguridad merece un capítulo al margen. Según el informe elaborado por el propio guardia, lo primero que hizo el encargado nada más que comenzó su servicio fue «enseñarme las instalaciones, comunicarme quién es el delegado sindical y pedirme que esté pendiente por si hace algo». El resto del escrito se centra exclusivamente en seguir los pasos de Parada. «Se observa en repetidas ocasiones que habla con los clientes que atiende diciéndoles que el domingo hay una huelga, que no vayan a consumir y que corran la voz para que sus amistades hagan lo mismo», detalla el guardia.

Además, también señala que «se hacen varias rondas exteriores y se observa que en varias ocasiones deja la puerta lateral abierta». Y hay más. «A la 1.00 horas acaba el turno y se queda entreteniendo a los compañeros», prosigue el documento, que concluye de la siguiente forma: «Le escucho hablar por teléfono -una vez terminado el turno- diciendo que el domingo va a ser un día de mucha guerra».

Con este informe, la empresa decidió abrir un expediente contradictorio a Parada. Una vez recibido, el delegado sindical dispone de cinco días para defenderse. A partir de ahí, la empresa tiene 60 días para ejecutar la sanción. «No es justa esa diferencia en los plazos», sostiene Parada. En estos momentos, el portavoz de la plataforma tiene abiertos cuatro procedimientos por faltas «muy graves». Uno solo bastaría para despedirlo, pero él asegura que está muy tranquilo.

«Lo único que quieren hacer es amedrentar, que paremos la huelga, pero que tengan claro que no lo van a conseguir» asegura el sindicalista, que añade que «ellos pueden despedirme, luego ya lo pelearé yo donde tengo que pelearlo, porque lo único que estamos pidiendo es que se cumpla el convenio».

Resto de expedientes

Antes de recibir el expediente por el informe del guardia de seguridad, Parada ya había recibido otros dos. El último se lo comunicaron la semana pasada. El primero de ellos fue en el mes de junio, el día antes de la huelga. Según relata el afectado, el nuevo gerente -que llevaba unos dos meses en la empresa- se negó a firmar la comunicación de huelga con el objetivo de que esta fuera ilegal. En ese momento, Parada llamó a la Policía, que alegó que no tenía competencias para hacer nada, y lo intentó con un notario, pero le resultó imposible. Por ello, firmaron el documento otros dos compañeros de la empresa. Por este motivo, le proponen una sanción «en la que alegan actitud soberbia y chulesca con el gerente y añaden que llevaba tiempo aislándolo y menoscabando su autoridad», asegura el portavoz-.

El segundo expediente se debe a «tratar con desprecio el material de consumo». Parada sostiene que en ningún momento hizo eso y que hay vídeos que corroboran su versión. De hecho, asevera que en una de esas grabaciones se ve como «un guardia de seguridad llega a empujarme».

El tercero de los expedientes es el del informe del guardia de seguridad. El cuarto y último lo recibió la semana pasada. «Este es por malversación, fraude, robo y deslealtad», y en él se adjunta un informe del mismo guardia que la otra vez. «Según dicen robé documentos y asusté a los clientes durante la huelga», añade.

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