No paró de llover durante prácticamente todo el mes de julio. Los turistas que visitaron el Principado se armaron de paciencia, paraguas y chubasqueros. Pero vinieron menos que en 2017. Sea por el tiempo o por el comportamiento del mercado, lo cierto es que los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan un descenso en el número de clientes en todas las categorías de alojamientos. El Gobierno asturiano, no obstante, saca la visión positiva de las cifras. Reconoce el nubarrón, es decir, admite el descenso pero puntualiza que es el segundo mejor mes de julio de toda la serie histórica. El año pasado se batieron todos los récords. Así que, en principio, no parece que la Dirección General de Turismo esté preocupada. 

El acumulado de los siete primeros meses sigue esa misma tendencia. Son peores que el año pasado. Los alojamientos asturianos albergaron entre enero y julio a 1.177.784 turistas que generaron 2.645.847 pernoctaciones. «Estas cifras acumuladas suponen la segunda mejor marca de la serie histórica, por detrás de 2017, que fue récord con un 4,4% más de turistas y un 6,1% más en pernoctaciones», insiste la administración. Un dato positivo que destaca es que el mercado internacional continúa al alza. Desde enero, ha mejorado un 3,4%. Pasaron por Asturias 209.261 viajeros procedentes de otros países. 

Durante julio, todas las tipologías de alojamiento perdieron tanto clientes como noches contratadas. «Se han visto perjudicados por las malas condiciones meteorológicas», asegura el Gobierno. No parece un razonamiento muy desencaminado cuando los peores los datos los presentan los cámpings.

En el cómputo global, Asturias experimentó una caída media del 8,6% en turistas y del 10,1% en pernoctaciones. Los campings y los apartamentos perdieron un 19,5% y un 21,3% en turistas, respectivamente, con respecto a julio de 2017. Los viajeros que escogieron un hotel para sus vacaciones en Asturias disminuyeron un 4,9%, y un 10% los que optaron por alojamientos de turismo rural, a pesar de mantenerse como el destino preferido de la España Verde.

El viajero de negocios, un chollo para el turismo asturiano

Susana D. Machargo

Su nivel de gasto y también el de satisfacción es más elevado que el cliente de ocio. Su tasa de repetición es muy elevada

El viajero de negocios es un chollo para el sector turístico asturiano. Este tipo de cliente gasta más y tiene un nivel de satisfacción mayor que aquellos que se desplazan para disfrutar de su tiempo libre. Además, su tasa de repetición es muy elevada, por lo que no es complicado fidelizarlo con un buen servicio. Si esto no fuera suficiente, su época del año preferida no coincide con la temporada alta. Los meses con más desplazamientos son justo antes del verano, mayo y junio, y también noviembre. 

Así consta en un informe elaborado por el Sistema de Información Turística de Asturias (Sita) con datos correspondientes al año 2007, que analiza y compara los resultados de los viajeros de ocio y de negocio. Son perfiles diferentes y, por tanto, tienen necesidades distintas. Identificarlas puede ayudar a la patronal a mejorar el servicio. El Sita identifica al cliente de negocio como aquel que viaja por motivos de trabajo y también el que asiste a congresos y ferias.

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Julio, un nubarrón para el turismo asturiano