La UE calcula que el fin del carbón se llevará más de 2.700 empleos en Asturias

El Principado es una de las 20 regiones europeas más afectadas por el proceso de cierre de minas y centrales térmicas, según la Comisión Europea

Castillete del pozo Maria Luisa.Castillete del pozo Maria Luisa
Castillete del pozo Maria Luisa

La descarbonización costará a Asturias un total de 2.018 empleos directos entre trabajadores de las minas (1.313 empleos) y de las centrales térmicas asturianas (705 empleos) y eliminará otros 696 puestos indirectos en industrias vinculadas al sector; datos que sitúan al Principado como una de las 20 regiones más afectadas por este proceso -la vigésima, de hecho, entre las 41 regiones productoras- en la Unión Europea. Eso la convierte en la región minera más afectada de España, que cuenta con 26 explotaciones pendientes de cierre en el conjunto del país y 3.300 trabajadores en minas y otros tantos en centrales térmicas. No son números que cojan de sorpresa, ni mucho menos; pero tienen el valor de ser las referencias exactas y oficiales que manejará la Comisión Europea a la hora de evaular el impacto del cierre de minas y centrales térmicas y de promover alternativas que absorban los más de 100.000 empleos en alto riesgo por la descarbonización en el continente.

Todas estas estadísticas y otras muchas están ya sobre las mesas de trabajo de los comisarios en un informe de 189 páginas firmado por el Joint Researc Centre (JRC) for Policy Report, un organismo científico asesor de la UE que analiza a fondo el impacto económico y social de este traumático proceso, así como los retos y las oportunidades que se abren con el ocaso de una industria que ha sido fundamental en los dos últimos siglos. Y que lo es todavía: según el informe,Europa sigue obteniendo el 16% del conjunto de su energía del carbón; una cifra significativa, aunque sensiblemente inferior al 41% de dependencia del mineral que presentaba en 1990. El 24% de esos recursos se dedican hoy a la producción de electricidad.

Esos porcentajes irán en retroceso en nombre de la sostenibilidad y la reducción de emisiones de gases del efecto invernadero, pero también de la baja competitividad del mineral. El documento afirma que hacia 2030 aproximadamente dos tercios de la producción energética a base de carbón habrá sido desmantelada, y España se cuenta entre los países más afectados después de Alemania, el Reino Unido, Polonia y la República Checa. A su vez, las minas españolas forman parte del grupo que está requeriendo para su cierre ayudas estatales junto a las checas, rumanas y polacas.

El trasfondo que esa firme tendencia determina no puede ser más preocupante: en la UE quedan todavía 128 minas de carbón y 207 centrales alimentadas por el mineral que dan empleo directo a 237.000 trabajadores, 185.000 de ellos, el 78%, en las minas. De estos, 109.000 están expuestos a un alto riesgo de desaparición. Pero existen otros grados de riesgo. Y están, además las industrias relacionadas con el sector, que ocupan a otros 215.000 empleados en bienes y servicios o I&D en torno al carbón y su explotación.

A este último respecto, el informe subraya la estrecha relación entre la extracción de carbón y la industria siderúrgica, un vínculo que en Asturias es de vital importancia por el peso de la factoría de ArcelorMitta y sus auxliares en la economía y el empleo regional. El carbón de antracita con destino a los altos hornos constituye el 28% de la producción española, pero Asturias figura entre las seis regiones receptoras de este tipo de mineral y, a su vez entre las que se catalogan de 'alto riesgo' por su baja producción y competitividad.

Baja productividad

De entre los 21 países productores de carbón, los del Este serán los más afectados por la oleada de cierres, en particular Polonia, cuyo mix energético depende aún en un 50% del mineral. Solo la región de Silesia cuenta con más de 82.000 mineros: algo más que la población de Mieres y Langreo sumadas. Aun con esa abrumadora diferencia de trabajadores afectados, Asturias se cuenta entre las regiones calificadas de 'alto riesgo' para el empleo. Es la tercera según un coeficiente que llega hasta los 20 puntos y que asigna 18,5 al Principado en función de parámetros como la productividad, la calidad del carbón, las condiciones de las explotaciones, el programa de cierres o las reservas disponibles. Asturias produjo en sus 11 minas en funcionamiento 1,2 millones de toneladas en 2015 y se cuenta entre las regiones con baja tasa de productividad (914 toneladas por empleado y año).

Con todo, no es el Principado la autonomía española que más empleos concentra en la minería -de los 3.300 trabajadores en minas de carbón, Aragón tiene el mayor número, con 1.422 mineros- ni tampoco en las centrales térmicas: Castilla y León aventaja a Asturias, con sus 861 trabajadores de los 3.300 que desempeñan sus tareas en las centrales españolas.

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