El fracaso electoral de la coalición abre profundas brechas en Podemos e IU

Afines a Errejón censuran el pacto de Iglesias y la dirección evita la autocrítica; Garzón recibe reproches de gente de su partido

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redacción / la voz

Las paradojas de las urnas. Podemos e IU se unieron para aglutinar a la izquierda y los resultados electorales de la coalición, muy por debajo de las expectativas, reabren brechas internas en ambos partidos. Los 71 escaños logrados, los mismos que sumaron el 20D, no son suficientes. Por el camino se han perdido más de un millón de votos y surgen voces contra Pablo Iglesias y Alberto Garzón, que apadrinaron la alianza. Íñigo Errejón, número dos de la formación morada, desaprobaba esta fórmula y sus partidarios difundieron ayer un texto muy duro con el secretario general y con el pacto. Miembros de Izquierda Unida también cargaron contra Garzón, acusándolo de haber sacrificado el partido. Gaspar Llamazares aseguró que el acuerdo fue «precipitado» y «de laboratorio».

«Tras un resultado desolador y tras comprobar que 5+1 no eran 6 sino 5 e incluso menos, Pablo Iglesias, de manera precipitada, nos dijo que el camino, ese camino que no ha permitido desbancar al PP ni al PSOE, es correcto». Así reza el texto que lanzaron en Telegram partidarios de Errejón, que también hace referencia a «errores acumulados como la actitud y el sectarismo en determinadas ocasiones». Al final, la misiva se pregunta si «queremos que Podemos sea un diccionario de golpes en el pecho que miran al pasado o si queremos un Podemos que mire al futuro». Sin embargo, critican a los que a los que actúan «como buitres oportunistas» en alusión a Juan Carlos Monedero. El antiguo miembro de la dirección y cofundador de Podemos, enfrentado con Errejón, llevó a cabo su particular ajuste de cuentas. Dijo que la coalición había decidido «primar el márketing antes que el contenido» en la campaña (dirigida por Errejón) y señaló que había pecado de «infantilismo» al creerse las encuestas.

Descolocados por lo ocurrido

Los líderes de la formación morada están descolocados. Durante la campaña se daba por hecho el sorpasso al PSOE gracias al incremento de votos y de diputados. Pero nada de eso ocurrió. Y a los líderes les cuesta encontrar una explicación. Pablo Echenique reconoció que no lo sabe. Pero se remitió a factores externos: los sondeos y los ataques de los adversarios. Evitó la autocrítica y se atrincheró en los triunfos logrados en Cataluña y en el País Vasco, para señalar que su formación sí entiende «la plurinacionalidad».

Garzón ha sido atacado por compañeros de su propia formación, algunos de ellos ya habían reivindicado su comunismo durante la campaña. El secretario general de IU compareció ante los medios para valorar los resultados. Lo hizo un día después de las elecciones. Afirmó que les hubiera ido peor sin el acuerdo porque hubieran fragmentado el voto. Aseguró que la confluencia «es el camino correcto» y que hay que ampliar la base social.

¿Y qué opinan los alcaldes «ciudades del cambio», los que Iglesias quiso convertir en una bandera electoral? «Ayer y hoy, una certeza: los objetivos por delante de las siglas y más protagonismo ciudadano. Ahora toca escuchar y reflexionar. Seguimos trabajando», escribió en su cuenta de Twitter Ada Colau, alcaldesa de la ciudad condal y líder de Barcelona en Comú. Manuela Carmena, que era partidaria de que Podemos permitiera la investidura de Pedro Sánchez, señaló que para su partido este resultado es irrelevante. «Nosotros no nos hemos sometido a ningún nuevo proceso electoral», apuntó.

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