Vueling recupera la normalidad bajo la estrecha supervisión de Fomento

Los pilotos cederán días de descanso para atender el exceso de vuelos programados

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redacción / la voz

El control del Ministerio de Fomento sobre Vueling, tras el caos causado por la compañía aérea la semana pasada al anular decenas de vuelos en plena temporada de verano, ha comenzado a dar sus frutos. Ayer, alrededor del 90 % de sus 187 vuelos con origen o destino en el aeropuerto barcelonés de El Prat despegaron o aterrizaron dentro del horario previsto y no hubo cancelaciones. Otro tanto ocurrió en los tres aeropuertos gallegos donde opera. La normalidad también empezó a recuperarse en los mostradores de la compañía en el aeropuerto de Barcelona.

Fue el martes cuando la empresa anuló 66 vuelos alegando la huelga de controladores en Francia y cuando el presidente de la aerolínea, Javier Sánchez-Prieto, tuvo que acudir al ministerio a presentar el plan de contingencia que las autoridades habían exigido a la compañía tras abrirle un expediente por el caos del pasado fin de semana. Entonces 8.000 viajeros se vieron afectados por retrasos y cancelaciones en sus desplazamientos, justo cuando comenzaba el período de vacaciones estivales.

El plan de contingencia de Vueling, es decir, una nueva programación de aeronaves, tripulaciones y horarios, no gustó del todo a los técnicos de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) ni a los de Aviación Civil. Pese a que la calificaron de «razonable», también obligaron a sus directivos a aumentar el número de aviones para cumplir con los compromisos adquiridos con los clientes. Sánchez-Prieto se apresuró a anunciar que la compañía que preside ha preparado para este año al menos seis aviones de reserva para imprevistos, frente a los cuatro de los que dispuso el año pasado, una treintena de pilotos, quince tripulaciones y 130 personas para reforzar la atención al cliente. Cuatro de esos aviones llegaron ayer a El Prat, y otros dos con los que prevén contar lo harán en próximos días, aunque la compañía espera incorporar dos más. Y es que la ministra de Fomento en funciones, Ana Pastor, fue contundente. «Cuando una aerolínea incumple la ley, las sanciones pueden llegar hasta la suspensión de la licencia» para operar en el país, amenazó. La empresa deberá presentar hoy un nuevo plan de contingencia que recoja las exigencias que le hizo el martes Fomento si no quiere arriesgarse a que el expediente termine como mínimo en multa.

Beneficio de 93 millones

En el plan de contingencia, los responsables de Vueling también han incluido que los pilotos cederán varios días libres para hacer frente a la «excesiva planificación de vuelos» e intentar devolver la normalidad a la aerolínea. El sindicato Sepla recuerda que ya a principios de junio advirtió que la empresa no tenía recursos para cumplir la programación veraniega y que había ofrecido esa cesión de días de descanso de los pilotos «con la finalidad de poder abarcar el exceso de vuelos y rutas que la anterior dirección de la compañía había planificado para este verano». Añade que confía en que la nueva dirección de Vueling programe en el futuro teniendo en cuenta los recursos reales para que los errores no recaigan en los trabajadores.

Además de la actuación de Fomento, la Generalitat pidió a Vueling que invierta más en la compañía para evitar un nuevo caos y recordó que el año pasado tuvo un beneficio de 93 millones de euros. También ayer, la Comisión Europea se interesó por los fallos de la aerolínea, pero recordó que la obligación de velar por que se cumpla la ley recae en manos de las autoridades españolas.

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