Las diez cosas que tienes que saber del caso Nadia

Desde el 2008, los padres de la niña con tricotiodistrofia reunieron 918.000 euros en donaciones. Se gastaron más de la mitad, pero no en tratar a la pequeña

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-Nadia Nerea Blanco Garau tiene 11 años y, según sus padres, sufre tricotiodistrofia desde que nació, una enfermedad denominada rara, de origen genético poco frecuente. Sus síntomas son muy variados: cabello frágil y quebradizo debido a la carencia de azufre, retraso del crecimiento, déficit intelectual y fotosensibilidad en la piel. Su caso saltó a los titulares hace ya ocho años, cuando Fernando Blanco y Margarita Garau arrancaron una campaña para recaudar fondos económicos con los que hacer frente al tratamiento de su pequeña. Pusieron de manifiesto su precaria situación, explicaron que los órganos internos de Nadia no crecen, que tiene dificultades para andar porque los estímulos llegan tarde a su cerebro. A día de hoy no está acreditado oficialmente que la pequeña sufra tal dolencia. 

-Hace dos semanas, El Mundo publicó un extenso reportaje volviendo sobre el caso. En él, los padres de Nadia aseguraban haberse gastado más de dos millones de euros viajando por todo el mundo en busca de una cura para la dolencia de su hija. Que, para salvar su vida, Nadia debía someterse a una compleja y costosa operación en Houston (EE.UU.) que ascendía hasta los 130.000 euros: una «manipulación genética prohibida en España» que «dura 13 horas», en la que el cirujano, a través de «tres agujeros en la nuca», «hace una especie de reseteo y le pone el cerebro a cero». De no hacerlo, moriría.  Al rocambolesco texto -que incluía viajes a Afganistán en busca de un médico ermitaño, científicos de élite e investigadores militares- le acompañaba un número de cuenta bancaria para hacer aportaciones a la causa. Les faltaban 80.400 euros. La historia consiguió una impresionante repercusión en las redes sociales gracias a la implicación de personalidades mediáticas y artísticas en su difusión. Y en cuatro días, la familia recaudó casi el doble: 153.000 euros. 

-El texto de El Mundo vio la luz el sábado 26 de noviembre. Un día más tarde, el blog Malaprensa publicó un minucioso análisis de las inexactitudes del relato. El miércoles 30, Hipertextual ahondó en las «inverosimilitudes y falsedades» de la versión de los padres de Nadia. Y el viernes 2 de diciembre El País acabó de desmontar toda la historia. El caso saltó por los aires.

-El domingo 4 de diciembre, los Mossos d'Esquadra abrieron una investigación para averiguar si detrás de la recogida de fondos había una operación real o una estafa. El mismo día, la cuenta de Facebook de la Asociación Nadia Nerea para la Tricotiodistrofia, que creó el padre de la pequeña para impulsar la campaña, publicaba un mensaje informando de que todas las aportaciones realizadas comenzarían a ser devueltas. El lunes, el juez inmovilizó todas las cuentas bancarias de Fernando Blanco y el miércoles requisó el pasaporte de la niña.

-Con su historia en el ojo del huracán, el padre de Nadia reconoció lo exagerado de su relato. Se justificó en el «temor a perder» a su hija, pidió perdón, admitió que nunca había llevado a la niña a un hospital de Houston, que la trató con curanderos, que viajó a Afganistán pero no para ver a un especialista que vivía en una cueva y que mintió también a su mujer al respecto. Que su hija no está tan enferma como dijo. Que no está en riesgo de muerte. Que su dolencia solo afecta a la piel. 

-La versión de la madre: Margarita Garau rompió su silencio el martes, asegurando que confiaba en su esposo y que el único fallo que habían cometido había sido «exagerar la historia, ir a especialistas que hacen tratamientos experimentales y no pedir papeles» que lo demostrasen. Dijo no saber que la niña iba a curanderos y que no creía en «esas cosas». «No somos estafadores, la niña está enferma y no hemos cogido el dinero de nadie ni hemos utilizado a la niña para medrar», insistió.

-El padre de Nadia fue detenido el miércoles después de huir de un control policial activado ante un eventual riesgo de fuga, al trascender que la pareja estaba siendo investigada por supuesta estafa. Llevaba encima una pistola de fogueo y cartuchos de rifle. También la madre fue detenida horas más tarde y puesta en libertad al día siguiente. Ya en el 2001, Fernando Blanco cumplió una condena de cuatro años de cárcel por apropiarse de 120.000 euros de la empresa en la que trabajaba. 

-Desde el 2008 Blanco y Garau reunieron 918.000 euros en donaciones. De esta cantidad se gastaron cerca de 600.000 euros, nada, según se desprende de sus movimientos bancarios, en operaciones ni en tratamientos para la pequeña. La asociación creada para recaudar fondos pagaba el alquiler de la casa donde residía la familia, con un coste anual de 9.800 euros. En los registros también figura un pago a una empresa de automoción por valor de 24.500 euros, entre otros. 

-En el registro del domicilio familiar se encontraron 1.845 euros en efectivo y 32 relojes valorados en 50.000 euros, un ordenador, tres tabletas electrónicas y tres teléfonos móviles, todos de gama alta, así como marihuana. En el momento de su detención, el padre de Nadia llevaba encima 1.450 euros en efectivo, dos relojes y varios dispositivos electrónicos.

-El juez decretó este viernes prisión provisional sin fianza para el padre de Nadia y libertad con cargos para la madre. A ambos progenitores les fue retirada la custodia. 

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